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DAO: la utopía de la criptomonedas se enfrenta con la realidad

 

En teoría, el auge de las criptomonedas ha engendrado empresas que las comunidades de usuarios conducen de manera democrática. Denominadas como “organización autónoma descentralizada” (DAO, por su sigla en inglés), el esquema resulta mucho más complicado en la práctica



American CryptoFed es un nuevo tipo de empresa que fue creada tras el advenimiento de las criptomonedas, una que, de cierta manera, no se considera una empresa en absoluto.

No hay dueños, directores ni empleados, según el plan que divulgó. En cambio, American CryptoFed es una “organización autónoma descentralizada” (DAO, por su sigla en inglés) que en teoría está bajo la guía automática de códigos de computadora y bajo el control de una comunidad de usuarios que votan sobre las propuestas con criptodivisas.

Para sus defensores, este tipo de emprendimientos, conocidos como DAO, son un nuevo modelo para el comercio, uno que podría democratizar las iniciativas comerciales y terminar con el control que tienen sobre la innovación las grandes empresas tecnológicas y otros intermediarios tradicionales en la era de la información. Va surgiendo en línea una cantidad cada vez mayor de estas organizaciones advenedizas entre las que se encuentran operaciones de servicios financieros, centros de noticias y clubes sociales.

Sin embargo, también son blanco de críticas desde varios ángulos, porque son un reflejo de la fuerza disruptiva del fenómeno de las criptomonedas y de la lucha por demostrar su uso práctico más allá de la especulación financiera.

Los miembros de las DAO se están enfrentando para determinar cómo equilibrar la necesidad de directores gerenciales competentes y experimentados y la visión idealista de la toma de decisiones colectiva. Según los criptoinversionistas y los reguladores, en algunos casos los emprendimientos son una suerte de esquemas Ponzi cuyo casi único objetivo es apuntalar el valor de los tokens digitales que venden.

Y los reguladores están al acecho mientras persiste la preocupación sobre el modo en que se debe proteger a los inversionistas de organizaciones que no adopten las prácticas tradicionales contables y comerciales.

Tan solo cuatro meses después del lanzamiento de American CryptoFed DAO, la cual planeaba crear un sistema de criptopagos, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos la cerró de manera efectiva en noviembre con el argumento de que la iniciativa estaba “engañando de manera considerable” al público con documentación contradictoria que no divulgaba información clave como los estados financieros auditados.

Hester M. Peirce, una comisionada de la SEC, advirtió que el aumento en las actividades de las DAO era un tanto abrumador.

“El último año, más o menos, ha sido un periodo importante para las DAO y la gente está experimentando mucho”, dijo Peirce. “Es difícil intentar entender el significado real de esto porque todo se mueve muy rápido”.

Muchas DAO están batallando con problemas como pérdidas económicas grandes a causa de las fallas y los hackeos de software, las divisiones internas que amenazan la existencia duradera de algunas entidades y las acusaciones de desviación inapropiada de fondos comunitarios. Otras han tenido dificultades con la baja participación de los miembros cuando se trata de votar sobre una estrategia o una decisión comercial, lo que, en la práctica, deja el control en manos de los inversionistas que pusieron dinero para ayudarlas a comenzar.

Esta gestación desordenada ha generado un debate: ¿estos emprendimientos son simplemente vehículos para enriquecer a la gente que tiene información privilegiada y explotar a los consumidores o se trata de los primeros experimentos de una nueva manera de hacer negocios?

El valor de las criptomonedas en más de 4000 arcas de DAO aumentó un 3200 por ciento en 2021 y superó los 13.000 millones de dólares para diciembre, según un sitio web de monitoreo llamado DeepDAO, aunque las cifras fluctúan de manera considerable con los cambios en los valores de las criptodivisas.

Ya hay varias DAO a cargo de una amplia gama de proyectos; entre ellos, servicios financieros descentralizados como Compound y SushiSwap; fondos de inversión como Red DAO, donde se reúnen los amantes de la moda para comprar artículos coleccionables digitales, y clubes sociales como Friends with Benefits, cuyos poseedores de tokens se reúnen de manera virtual y en persona.

El concepto ha sido acogido por criptoinversionistas individuales y por algunas de las figuras más importantes de la industria, como la firma de capital de riesgo de Silicon Valley Andreessen Horowitz, la cual respalda proyectos de cadena de bloques con miles de millones de dólares. Además, los cabilderos y abogados de la industria, incluidos los de Andreessen Horowitz y American CryptoFed, ya están colaborando con Washington y las capitales estatales, para buscar el reconocimiento de las DAO y la actualización de leyes que consideran “anticuadas”.

Por ahora, los reguladores federales tienen poca autoridad legal para supervisar a estas entidades, a menos que parezca que una DAO está violando las leyes del mercado de valores. Peirce dijo que el resultado era una receta para la confusión y el conflicto constante, pues los reguladores tienen dificultades para vigilar a esas nuevas entidades.

Tal vez el aspecto más prometedor y riesgoso de las DAO es su estrategia para tomar decisiones comerciales.

Aunque las DAO pueden elegir los grupos de líderes o contratar personal, el principal poder de la toma de decisiones recae hipotéticamente en los miembros para garantizar que, en teoría, las decisiones satisfagan a la mayoría de los participantes.

“El mundo virtual en tus manos” es el eslogan en Decentraland, un espacio virtual de juegos que, como la mayoría de las DAO, depende de foros de votación en línea para tomar decisiones. Los jugadores pueden usar tokens para comprar “tierra” o disfraces y pasar el rato como un avatar en eventos sociales virtuales.

Eyal Eithcowich, fundador del sitio web de monitoreo DeepDAO, citó a Decentraland DXDAO como ejemplos de las DAO que parecen estar a la altura del ideal. Tan solo Decentraland ha tenido más de 1000 referendos sobre temas como: “¿Debería permitirse el uso de los artículos ponibles, incluidas las armas?”.

Una instalación de minería de bitcoin. Se supone que las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO, por su sigla en inglés) están dirigidas por una comunidad de usuarios que votan propuestas con criptomonedas
Una instalación de minería de bitcoin. Se supone que las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO, por su sigla en inglés) están dirigidas por una comunidad de usuarios que votan propuestas con criptomonedasGetty

“Ya había foros de internet en los que había debates y te podías sentir parte de una comunidad”, dijo Eithcowich. “Pero, aquí, simplemente no tienes sentido de la propiedad. En realidad, eres dueño de parte de la plataforma y tus votos tienen un efecto directo en ella. Para mí, eso es lo genial”.

Los grandes actores corporativos también se están involucrando, como JPMorgan Chase, empresa que abrió un puesto de avanzada en Decentraland, una “sala de espera” para promover su red de pagos Onyx que incluye un retrato digital de su director ejecutivo, Jamie Dimon.

Sin embargo, la realidad de crear y dirigir estas DAO suele ser complicada.

OlympusDAOfundada hace un año, llamó la atención y generó escepticismo a nivel internacional por haber presumido unas tasas extraordinariamente altas de rendimiento para los criptotenedores que ingresaran tokens al sistema durante un periodo específico. En cierto momento, ofreció un rendimiento anual de hasta casi un 8000 por ciento.

La plataforma celebra votaciones regulares en línea para resolver propuestas como una que se realizó en enero para determinar una alianza con JonesDAO, una empresa emergente que les permite a sus usuarios invertir en criptoderivados y futuros de alto riesgo.

Sin embargo, la mayor parte de Olympus está bajo el control de su fundador, que usa el pseudónimo Zeus, cuyas declaraciones sobre el modelo de negocio han desconcertado a los especialistas de la industria. La consecuencia es que los criptoentusiastas han reflexionado en público que la operación podría ser un esquema Ponzi que para mantenerse a flote depende completamente de la fe y de la inversión continua de criptomonedas de los participantes.

Sin la transparencia tradicional que se le exige a una empresa pública o incluso a una privada que recauda fondos públicos, se sabe poco de OlympusDAO, advirtió Jordi Alexander, un ejecutivo de Selini Capital, la firma de operaciones de activos digitales.

“A final de cuentas, nadie está auditando para asegurarse de que las declaraciones son ciertas”, dijo Alexander desde su sede en Singapur, al profundizar sobre una publicación de Medium que escribió y en la que cuestionó la estrategia de Olympus.

Tras haber alcanzado un máximo de alrededor de 1400 dólares, un token de Olympus ahora solo cuesta unos 30 dólares, una pérdida de valor de casi 4000 millones de dólares.

Un individuo que se presentó como Zeus defendió el proyecto en una entrevista, en la que dijo: “Siempre intenté actuar de manera auténtica y honesta”. Said Isfandiyar Shaheen, líder de la comunidad de Olympus, agregó en un comunicado que la plataforma realiza auditorías de su código y divulga rutinariamente datos financieros en vivo en su plataforma en línea, lo que significa que “en realidad es más transparente que la mayoría de las empresas públicas y privadas”.

Los conflictos de la comunidad también provocaron una caída de los precios en Wonderland DAO, cuyo fundador tuvo que revelar recientemente que el tesorero de la plataforma, conocido como Sifu, era un hombre llamado Michael PatrynCondenado anteriormente por delitos financieros en Estados Unidos y Canadá, Patryn fue cofundador de QuadrigaCX, la fallida bolsa de intercambio de criptomonedas canadiense. La muerte del otro fundador de QuadrigaCX ha suscitado la sospecha de las autoridades y los clientes han perdido alrededor de 135 millones de dólares en criptomonedas.

Entre los temas debatidos desde entonces en el foro de gobernanza de Wonderland están si la DAO debería disolverse o transformarse en algo más parecido a una corporación clásica a través de la contratación de “un equipo de profesionales que tienen antecedentes verificados”, incluidos los directores financieros, legales y operativos.

A menudo, los problemas que han surgido se derivan de la naturaleza anónima de las DAO y las criptomonedas.

Este anonimato puede debilitar la rendición de cuentas y facilitar lo que los críticos consideran abusos de poder, como en SushiSwap, donde su creador, que se hace llamar Chef Nomi, abandonó el proyecto de manera abrupta en medio de disputas internas, sacando casi 13 millones de dólares en tokens.

Un desarrollador que se hace llamar OxMaki y que participó en el inicio de SushiSwap le dijo a The New York Times en un chat de Telegram que las fortalezas de las DAO —diversidad y descentralización— también resultaron ser debilidades.

“Se formó a partir de un espectro agreste de personas en todo el mundo sin vínculos entre todas las partes. La visión y la dirección son diferentes para cada grupo. Nunca se decidió del todo internamente. Lo cual fue un error”, escribió, y agregó que nunca conoció a otros miembros del equipo de Sushi en persona. (OxMaki, quien se autodenominó “anarcocapitalista”, se negó a revelar su nombre real).

American CryptoFed se autodenomina como la primera DAO con autorización legal en Estados Unidos. Fue registrada en Wyoming, que aprobó la primera ley estatal que reconoce formalmente a las DAO y exenta a los criptotokens de las leyes estatales de valores.

En septiembre, American CryptoFed le notificó a la SEC que iba a crear dos nuevas criptomonedas para pagos y control de su economía interna, las cuales primero iban a ser distribuidas al público y luego iban a ser compradas, vendidas y comercializadas.

Sin embargo, en noviembre, la SEC se movilizó con rapidez para bloquear la acción y en una demanda aseguró que se trataba de una oferta ilegal de valores, una maniobra que la DAO está refutando.

Por temor a la SEC, las empresas emergentes que buscan la descentralización han comenzado a recurrir cada vez más a menudo a fondos de capital privado para obtener capital y les han dado cantidades considerables de tokens a los grandes inversionistas. Como resultado, en algunos casos, los capitalistas de riesgo como Andreessen Horowitz han acabado por tener un papel desproporcionado en la toma de decisiones.

Tras el lanzamiento inicial del SOL, el token de Solana, los fondos de capital de riesgo, los fundadores, la columna vertebral del equipo y otra gente con información privilegiada controlaban casi el 50 por ciento de los tokens de la plataforma, lo cual les dio una gran participación en la gerencia de la DAO, dijo Ryan Watkins, un analista de la criptoindustria.

Este problema de la gente con información privilegiada se exacerba porque a menudo hay pocos tenedores individuales de tokens que voten, lo cual facilita que los grandes actores influyan en los resultados.

“Mientras más concentrado esté el suministro de tokens, será más problemático”, dijo Watkins, quien hace poco dejó la firma de criptodatos Messari, la cual monitorea estas tendencias. “Genera la pregunta: ¿en verdad es una DAO o tan solo unos pocos tipos ricos que deciden qué hacer?”.

Algunas DAO se están dando cuenta de que administrar una entidad verdaderamente descentralizada puede ser difícil y se están moviendo para formar comités de liderazgo que supervisan ciertas operaciones clave, aproximándose, de nuevo, a una estructura corporativa más tradicional, dijo Watkins.

Pero eso también puede ser un proceso tenso. El verano pasado, el DAO de Uniswap, una bolsa de intercambio de criptomonedas descentralizada, votó para formar y respaldar un grupo de cabildeo, el DeFi Education Fund, pero tuvo problemas cuando el nuevo grupo se movió mucho más rápido de lo prometido para vender tokens por valor de millones de dólares, lo que provocó una reacción negativa de la comunidad.

Las personas participantes en esos proyectos suelen tener grandes intereses en juego, como es el caso del inversor de Uniswap Andreessen Horowitz, e impulsan las propuestas, dijo Chris Blec, fundador de DeFi Watch, un sitio de criptonoticias que promueve la transparencia.

“Básicamente, propusieron y votaron a través de esto que terminó siendo como un fondo legal para sobornos para ellos”, dijo. “Todo está destinado a promover sus intereses corporativos”.

Miles Jennings, un abogado de Andreessen Horowitz que lidera la iniciativa de la firma para obtener un reconocimiento formal de las DAO a nivel federal en Estados Unidos, dijo que había una preocupación legítima sobre el control de la gente con información privilegiada.

“Se justifica un escepticismo saludable”, dijo Jennings. “Apenas estamos en una etapa inicial”.

Jennings agregó que las iniciativas con base en el mundo digital están conectadas con el mundo real. “Y se va a necesitar la implementación de leyes y regulaciones”, dijo.

David Yaffe-Bellany colaboró en este reportaje.

Eric Lipton es un reportero de investigación radicado en Washington. Tres veces ganador del Premio Pulitzer, trabajó antes en The Washington Post y The Hartford Courant. @EricLiptonNYT

Ephrat Livni reportea desde Washington la intersección de negocios y políticas para DealBook. Anteriormente, fue reportera principal en Quartz donde cubría derecho y política, y ha ejercido la abogacía en los sectores público y privado. @el72campeones

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