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Inversores de bonos vs Inversores de acciones...¿quién estará en lo cierto?

 Demos unos datos: Inflación España marzo 9,8% la mayor desde 1985. Inflación Alemania marzo 7,3%, la mayor de su historia. Inflación de los bienes y servicios del PIB de EE.UU. 4tr 7,1%. Tres ejemplos de que las economías principales a nivel global tendrán que enfrentarse a uno de los escenarios más complicados de su historia reciente: Hiperinflación con ralentización del crecimiento.

Lo curioso de este hecho es que los inversores parecen obviar el “terrible cuadro macro en el que estamos inmersos”, como señalaba un gestor institucional esta tarde, poniendo su foco de atención casi único en un conflicto militar en Ucrania, causante de las distorsiones de los precios del corto plazo, pero no en los factores subyacentes que provocará que esta tensión de precios permanezca mucho después que la guerra haya finalizado.

Para ser honestos con la realidad, los que parecen que lo están ignorando son los inversores en renta variable. Los inversores de bonos sí parecen temer esos repuntes inflacionistas que provocarán por un lado una actuación más brusca de los bancos centrales que lo anteriormente previsto, y como consecuencia, una más que posible recesión económica en el medio plazo.

Mohamed El-Erian, principal asesor económico de Allianz y antiguo consejero delegado de Pimco, el mayor fondo de bonos del mundo, afirmaba hoy: “Una vez más, se trata de movimientos en el mercado de bonos. Preocupaciones relacionadas con la inflación, un retraso en la Reserva Federal y el riesgo de un error de política monetaria. Los rendimientos son más altos, la curva 2s-10s está por debajo de los 10 puntos básicos y la presión en las bolsas se están intensificando”

Como señalábamos en un artículo anterior, las inversiones en la curva de tipos suelen preceder a las recesiones económicas, como vemos en el gráfico adjunto. Y las recesiones económicas son causantes de tendencias bajistas mayores en los activos de riesgo, como la renta variable. De hecho, estas tendencias suelen adelantarse de 6 a 9 meses las contracciones económicas.

Por eso seguimos sorprendiéndonos de la fortaleza de los mercados de acciones. Las correcciones sufridas tras el inicio de la invasión en Ucrania se han recuperado con mucha fortaleza. No parece lógica esta reacción teniendo en cuenta que los beneficios empresariales van a estar penalizados por la situación macro en los próximos trimestres.

Juan Carlos Urenta, presidente de Renta 4 Banco, lo explica de esta manera:

“Hace dos semanas, el pasado 16 de marzo, la Fed acordó la primera subida de tipos de interés desde el año 2018 y anunció seis subidas más este mismo año y tres adicionales el próximo. El pasado lunes, el presidente de la Fed, Jerome Powell, no solo confirmó ese anuncio sino que, en un discurso ante la National Association for Business Economics, utilizó un tono especialmente duro (hawkish) reiterando su compromiso de combatir la inflación y llegando a decir, en línea con otros miembros del Consejo de la Fed, como James Bullard o Christopher Waller, que las próximas subidas de tipos de interés podrían ser de medio punto porcentual en lugar del cuarto de punto que esperan los mercados. El mensaje de fondo era que la guerra de Ucrania no va a interferir en la lucha contra la inflación, a pesar de sus claros efectos contractivos sobre la economía.

Como decíamos la semana pasada, es muy llamativo que las Bolsas americanas, incluida la Bolsa tecnológica Nasdaq. Es aún más llamativo que estas subidas se produzcan en una semana en la que los tipos de interés de largo plazo se han tensionado notablemente llegando el del bono del Tesoro americano a diez años al 2,5% y el del bund alemán al 0,6%. Y en una semana en la que, además, el Brent ha superado de nuevo los 120 dólares (el crudo ligero WTI ha superado asimismo los 115 dólares).

En línea con lo que decíamos la semana pasada, las Bolsas americanas estarían apostando por la capacidad de Powell y de la Fed para pilotar un aterrizaje suave (soft landing) de la economía. El S&P ha subido en cinco de las siete sesiones siguientes a la subida de tipos de la Fed, acumulando un alza de más del 6% desde ese día. Es decir, las Bolsas americanas no solo apuestan por que la Fed será capaz de dominar la inflación, sino que además piensan que, a pesar de la guerra de Ucrania, la subida de los tipos solo afectará al crecimiento económico de forma temporal y no traumática.

Los bonos aparentemente no comparten este análisis.



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