● Los avances de las bolsas se sostenían en la esperanza de que el IPC de enero de EEUU fuera inferior al 7,3 por ciento anticipado. Pero ha sido peor, ha escalado hasta el 7,5 por ciento.
Es el segundo dato por encima del 7 por ciento que se encadena y, aunque se manejaba que el pico de la inflación podía darse en estos primeros meses, la cifra sigue preocupando.
Este dato no se veía desde febrero de 1982, desde hace 40 años, tal como podemos observar en el gráfico histórico.
Aparecen sombreado en gris los periodos en los que en EEUU estaba oficialmente en recesión.
Las partidas de energía y alimentos son las que más impacto han tenido en estos incrementos, pero la inflación subyacente, que extrae estas partidas más volátiles, no se queda atrás y se sitúa en el +6 por ciento, cuando se estimaba un +5,9 por ciento y veníamos de un dato previo del 5,5 por ciento.
Movimientos en las bolsas
Las bolsas han reaccionado rápidamente con correcciones, pero con un movimiento muy volátil de ida y vuelta.
Las caídas, que en alguno de los índices llegaron a superar el -2 por ciento, se recuperaron.
En el momento del cierre europeo los números negros que predominaban antes del dato en los índices volvieron.
Los bonos sí que cambiaron de signo para marcar mínimos anuales en precio, lo que supone máximos de rentabilidad.
El bono a 10 años americano se acerca a la rentabilidad del 2 por ciento que puede actuar como nivel de pivote o ancla para tranquilizar al mercado.
Y los bonos europeos se han comportado exactamente igual, marcando mínimos en el caso del bund alemán.
El dato de hoy deja abierta la posibilidad de que la Fed pueda hacer un movimiento en marzo del 0,50 puntos básicos, aunque en los últimos días los discursos de varios de sus miembros han sido más tranquilizadores.
La próxima semana será de vencimiento de opciones mensuales y las volatilidades altas seguirán marcando las sesiones.
Josep Codina
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