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La Fed desata la volatilidad: ¿Qué hacer?

 Ha comenzado el año con nerviosismo en el mercado como consecuencia del contenido de las actas de la última reunión de tipos de la Fed, que se publicaron el pasado miércoles. En su contenido, además de la ya conocida aceleración en el ritmo en el tapering y posible adelanto en la subida de tipos, se añadió el interés de algunos de los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) de reducir el balance de la institución de una manera más acelerada que lo realizado en ciclos anteriores. Esto supondría, no solo dejar de comprar bonos, sino empezar a vender parte de lo que tienen en su balance de deuda tanto pública como corporativa. A pesar de que simplemente fueron posicionamientos de algunos miembros y nada en firme el mercado se preocupó, porque en los anteriores intentos de reducir el balance el mercado sufrió tanto por el lado de la renta fija como por lado la renta variable.


Aunque se trata simplemente de un debate, y no hay nada en firme, la preocupación llevó a los índices de Wall Street a retroceder en la semana. El S&P 500 perdió un 1,87% en la semana y el Dow Jone un 0,29%. Pero el peor de la semana fue el tecnológico Nasdaq 100 que se dejó un 4,46%. En Europa ligeros repuntes ayudados por el sector financiero que hicieron avanzar al EuroStoxx 50 un 0,17% en la semana. Otros de los activos damnificados fueron los bonos y la deuda. La rentabilidades exigidas a estos activos repuntaron considerablemente continuando en la línea iniciada el pasado mes de diciembre.

Por lo tanto, y según esperábamos, ya tenemos aquí la volatilidad, en esta ocasión alentada por la Reserva Federal de Estados Unidos. La Fed parece que va convertirse en protagonista este principio de año en el mercado y todos los ojos van a estar puestos en las declaraciones de sus miembros y presidente. Como viene siendo habitual las palabras tendrán tanto peso como las propias políticas monetarias en la reacción del mercado. Por lo tanto conviene estar atentos a sus comentarios, y por supuesto, cobra especial importancia la próxima reunión de la autoridad monetaria estadounidense que se celebrará el 25 de enero.

En el fondo, estas nuevas incertidumbres que afloran no van a cambiar, por ahora, la tendencia alcista del mercado de renta variable, pero si que nos está indicando que puede haber llegado el momento de realizar alguna rotación sectorial en nuestra cartera. Veamos porqué.

Aunque ya es una tendencia que viene del pasado año, la poca rentabilidad y mayor riesgo relativo que sufre la renta fija en el entorno actual de próxima subida de tipos, está llevando a los inversores a un mayor apetito por los activos de renta variable. Una de las estrategias que más a crecido en los últimos años en la inversión en renta variable es la inversión temática o sectorial. Se ha demostrado que con la inversión a través de Instituciones de Inversión Colectiva o ETFs, sectoriales o temáticos, se consigue la diversificación del riesgo especifico de las compañías y por otro lado permiten posicionamientos diferenciados para batir al mercado.

A la hora de determinar que temáticas o posicionamientos sectoriales conviene incorporar en las carteras deberíamos considerar, entre otros, tres enfoques. El momentum, la valoración y el entorno macroeconómico. El momentum viene marcado por el comportamiento de la temática o el sector en los meses anteriores. Normalmente el momentum lleva a seguir confiando en sectores que los meses o año anterior se comportó bien. La valoración viene determinada por su precio en el mercado y aspectos como el flujo de caja previsto o la tasa interna de rendimiento exigida a ese sector. El entorno macroeconómico define el ciclo económico que habitualmente afecta a todos los sectores, pero hay sectores que reaccionan mejor ante cambios en el mismo.

De estos tres enfoques es en la valoración donde más influye las subidas de tipos previstas para este año o cualquier medida de reducción de balance de la FED. Respecto a esto convendría considerar la incorporación en nuestras cartera del sector financiero, que además también cuenta con un buen momentum. De la misma manera por el cálculo de valoración de compañías con tasas mayores en el retorno exigido y por su endeudamiento podemos empezar a reducir posicionamiento en determinados sectores tecnológicos o de tecnologías de la información. Su momentum esta perdiendo fuerza y la subida de tipos les penaliza. Los aspectos macroeconómicos benefician al sector de infraestructuras y el momentum apoya al sector del lujo, del turismo y la transición energética.

La asignación temática o sectorial va a ser relevante en las gestión de las carteras de renta variable en los próximos años, a pesar de que algunos sigan haciendo previsiones en base a zonas geográficas o a grandes agrupaciones de compañías como las cíclicas y las defensivas. Para batir al mercado va a ser necesario implementar estrategias de rotación sectorial. Van a ser la fuente del Alfa (MX:ALFAA) en nuestras carteras y alternativas ante la volatilidad.

La semana entrante estaremos atentos a las comparecencias de los miembros de la FOMC para ver si amplían la información contenida en las actas de la última reunión del FOMC.

Además, las otras citas relevantes de la semana serán:

Lunes: Tasa de desempleo de la zona euroConfianza del inversor en la zona euro.

Martes: Comparecencia de Christine LagardeComparecencia de Jerome Powell y de varios miembros del FOMC. El Tesoro español subastará letras a 6 y 12 meses.

Miércoles: IPC de EE.UU. y de China.

Jueves: Boletín económico del BCENuevas peticiones de desempleo en EE.UU.

Viernes: Balanza comercial de ChinaIPC de EspañaPIB de Alemania y Reino UnidoVentas minoristas en EE.UU.





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