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RIESGOSO Un bono volcán de Bitcoin podría salvar la Argentina

 

La apuesta de El Salvador con la Bitcoin City es riesgosa, pero si funciona sería un hito en la historia. ¿Argentina podría hacer algo similar frente al FMI?

La idea de Nayib Bukele es clara, la Bitcoin City permitiría a El Salvador financiarse sin tener que acceder al mercado internacional de crédito, evitando al Fondo Monetario Internacional (FMI) a toda costa. Los medios internacionales ya lo tildan de fracaso, pero ¿y si funciona?

Que un país logre financiar su deuda basado totalmente en criptomonedas, sería sin duda un hito en la historia y marcaría tendencia para el resto de los países. Bukele es ambicioso, busca para El Salvador la innovación total, poniendo toda su imagen en juego, el costo político de un fracaso de la Bitcoin City sería total.

Deudas impagables

El Salvador, al igual que Argentina tiene una deuda que pagar, en su caso tiene un déficit fiscal de 8 puntos del PBI y la deuda podría alcanzar el 91% en 2022. Otro de los puntos, complicado para los salvadoreños, es la rendición de cuentas sobre US$389 millones entregados en 2020 por el FMI para atender la emergencia de Covid-19, por los que el Fondo ha pedido explicaciones al menos tres veces al gobierno de Bukele sin que, hasta ahora, haya habido respuesta.

Para la creación de Bitcoin City se emitirá un bono por US$ 1.000 millones. Como informó Urgente24 US$ 500 millones de la suscripción del bono irán a la construcción de la infraestructura de Bitcoin City y US$ 500 millones a la compra de bitcoins confiando en su apreciación. La deuda es a 10 años, con una tasa de interés del 6,5% anual. O bien 5 años al 6,5% anual y 5 años a una renta variable en base a la evolución de esos US$ 500 millones en bitcoins. El gobierno promete compartir 50-a-50 esos dividendos con los inversores que compraron los bonos. Si El Salvador saldría a buscar financiamiento convencional tendría que pagar el 13% anual.

El economista Carlos Maslatón no tiene dudas de que la emisión de bonos bitcoin será un éxito. "Creo que habrá sobresuscripción", dice. Pero no muchos comparten su visión. David Gerard, un escritor británico especializado en criptomonedas y que ha seguido de cerca la evolución del Bitcoin en el país, criticó en Foreign Policy este proyecto. “Bitcoin falló en El Salvador y la respuesta del presidente (Nayib Bukele) es más Bitcoin”, asegura.

Gerard explica que “los tenedores de la deuda soberana existente de El Salvador (los tenedores actuales de bonos salvadoreños) no estaban impresionados” por la noticia, pues para ellos “los bonos volcánicos serían una inversión estrictamente peor que comprar los bonos existentes en el país y cubrirlos con bitcoins”, debido a la volatilidad de los criptoactivos.

Tampoco sería una opción minar bitcoins en El Salvador para el especialista: “El problema es que minar bitcoins en El Salvador no tiene sentido económico. La minería de Bitcoin es un proceso de desperdicio competitivo de electricidad para adivinar un número ganador cada 10 minutos aproximadamente”, explica Gerard.

 

Esta Bitcoin City que, dicho sea de paso ya anunció estar exenta de impuesto, sólo se recaudará el IVA (que en el país es de un 10%).

 

Al salirse del sistema de mercado de crédito internacional tradicional, Nayib Bukele amenaza con romper las estructuras. "¿Por qué les prestaría dinero a este nivel cuando se trata de un crédito en dificultades?" dijo Kevin Daly, administrador de fondos de Aberdeen Standard Investments. “Están excluidos del mercado de bonos [convencionales], por lo que no pueden financiarse de esa manera. No sé quién va a comprar estos bonos, pero seguro que no seremos nosotros”.

 

Los optimistas por su parte aseguran que este es el camino del futuro. Los nuevos "bonos bitcoin", que se venderán en tramos de US$ 100 en un acuerdo que organizará el exchange de criptomonedas Bitfinex, pueden encontrar una audiencia más receptiva entre los pequeños inversores y los entusiastas de las criptomonedas. "Esta oferta de bonos es algo que creemos que será atractivo para una amplia gama de inversores que van desde inversores en criptomonedas, inversores que buscan rendimiento, 'hodlers' y gente común", dijo Samson Mow, director de estrategia de la empresa de tecnología blockchain Blockstream, que ha estado asesorando al gobierno de Bukele sobre los planes. "Creemos que este bono tiene el potencial de acelerar la hiperbitcoinización y generar un nuevo sistema financiero construido sobre bitcoin".

El enemigo, el FMI

No es un monto cualquiera: US$ 1.000 millones es lo que negociaba El Salvador con el Fondo Monetario Internacional. Lo mismo que pondrá para financiar la Bitcoin City. Su próximo pago de deuda es un bono de US$ 800 millones que vence en enero de 2023. Ese bono actualmente se cotiza a un precio de menos de 84 centavos por dólar, y un rendimiento de casi el 25 por ciento, lo que indica una ansiedad considerable sobre la capacidad de El Salvador para realizar el pago.

 

El Salvador enfrenta problemas para adquirir créditos internacionales en organismos multilaterales. Para los inversores, Bukele no es de confiar por acciones "de corte autoritario", su alejamiento de USA y una vulneración de la "institucionalidad democrática". El Salvador se encuentra en un grave problema económico de liquidez.

 

El Fondo ya estableció las primeras condiciones a El Salvador: un ajuste fiscal equivalente al 4% del PIB en 3 años, que según el economista del INCAE Rafael Lemus implica recortar gastos en 2.6% del Producto Interno Bruto e incrementar ingresos en 1.4% del PIB. Lo primero significa reducir en US$ 715 millones el gasto público y lo segundo subir en US$ 315 millones la recaudación.

 

Son condiciones que Nayib Bukele no está dispuesto a conceder, por eso deposita su confianza en las criptomonedas que no requieren condiciones alguna.

Bono Volcán = Cupón PBI

Los cupones PBI creados por Roberto Lavagna en el gobierno de Néstor Kirchner representaban un compromiso de pago en función del crecimiento del Producto Bruto Interno del país. El pago se realizaba en la medida en que se superara una meta de crecimiento preestablecida (del orden del 3% anual).

 

Desde el 2006 hasta el 2012, el cupón PBI insumió nada menos que US$10.600 millones que debió pagar el país a los bonistas. El Salvador con el Bitcoin hace una apuesta similar, confía ciegamente en el avance y valorización del criptoactivo, para poder pagar los bonos.

 

Tanto este proyecto de Nayib Bukele como la ley de organización autónoma descentralizada (DAO) de Wyoming y los proyectos MiamiCoin y NYCCoin son piezas tempranas de este futuro. En Wyoming, la nueva ley DAO establece reglas para que los vehículos totalmente digitales estén en igualdad de condiciones con las corporaciones tradicionales basadas en papel, lo que permite automatizar muchas acciones corporativas. El alcalde de Miami, Francis Suárez, y el alcalde electo de la ciudad de Nueva York, Eric Adams han adoptado el concepto de City Coins, que les da a sus ciudadanos una moneda digital que genera Bitcoin.

 

Las opiniones están divididas y el futuro es incierto. Pero si la Bitcoin City efectivamente funciona, ¿por qué Argentina no podría financiarse de esta manera? El problema es el de siempre: la credibilidad. Con un historial como el nuestro, los privados o tenedores de Bitcoins van a ser más reacios a comprar bonos argentinos.



urgente24