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Diputados: el oficialismo modifica el Presupuesto en busca de aliados, pero se anticipa un fuerte debate con final abierto

 Tres meses después del envío del proyecto al Congreso y con cambios significativos, el oficialismo buscará aprobar este jueves en Diputados el Presupuesto 2022. Los cambios apuntan a sumar apoyos de gobernadores propios y aliados, pero el texto llega al recinto sin garantías del número necesario para darle media sanción y remitirlo al Senado. Juntos por el Cambio y otros sectores opositores o con juego propio decidieron facilitar el quórum, aunque con posterior rechazo a la hora de la votación.

El Frente de Todos logró ayer mismo dictamen de la Comisión de Presupuesto. El proyecto original fue modificado en medio de las tratativas del presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, y el jefe del bloque oficialista, Máximo Kirchner, con jefes provinciales y en reuniones más discretas con legisladores de otras bancadas.

Las mayores modificaciones tienden a aumentar sensiblemente los subsidios al transporte -reclamo de varios gobernadores, que cuestionan las diferencias con la Capital y el GBA-, agregan partidas especiales para algunos distritos, como La Rioja, y proyectan un incremento en obras públicas.

Voceros del FdeT afirmaban anoche que tales aumentos en diferentes capítulos del Presupuesto no afectarían el compromiso de contención del déficit, con el argumento de que será posible por la mejor recaudación que supondría la recuperación de la economía. Desde JxC sostienen que los números son poco consistentes y apuntan sobre dos cuestiones centrales: el desborde del Presupuesto 2021 y la falta de precisiones sobre las tratativas con el FMI.

Es sabido que un entendimiento inicial con el Fondo podría modificar proyecciones y compromisos de ajuste de las cuentas públicas. Y a la par, llama la atención el nivel de las cargas sobre los espacios opositores, cuando se insiste con la necesidad de consenso político. Esa es una demanda transmitida desde el FMI, con foco además en las internas del oficialismo.

El último dato inquietante fue constituido por el intento de condicionar las tratativas que expresó Cristina Fernández de Kirchner hacer casi una semana, en Plaza de Mayo.

La oposición está tomada por sus propias internas. Eso explica que aún no esté definido quién encabezará el interbloque de Juntos por el Cambio en Diputados. De todos modos, frente al tratamiento del Presupuesto 2022, se fueron expresando los bloques por separado aunque de manera coincidente y en base a conversaciones informales entre sus principales referentes.

El PRO, el radicalismo y el sector disidente de la UCR ya habían anticipado por separado la decisión de dar quórum y votar en contra del proyecto. La Coalición Cívica había analizado la posibilidad de acompañar en la facilitación del quórum, para luego abstenerse. Finalmente, se volcaría por unificar posiciones con sus socios políticos.

El oficialismo avanzó con las negociaciones para sumar apoyos de fuerzas provinciales (de Misiones, Río Negro y Neuquén), pero no le alcanzaría para imponerse en una votación reñida. Eso alentaba la necesidad de lograr que algunos legisladores críticos se ausenten o se abstengan para lograr la aprobación en el recinto. Sin embargo, fuentes de JxC señalaban que tal vez el Gobierno juegue a que se caiga el proyecto, para criticar por obstruccionista a la oposición y manejarse, por decreto, con una prórroga del actual Presupuesto. Eso le permitiría un manejo flexible de las partidas.