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BANCO HIPOTECARIO

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¿Cuánto perdió el que compró dólares en los últimos años y no los puso a trabajar en ninguna inversión?

 Desde hace ya muchos años la compra de dólares se convirtió en uno de los principales refugios de los argentinos que pretenden sostener sus ahorros


¿Quién no ha comprado dólares a lo largo de los últimos 20 años? Seguramente si se realizara una encuesta, el resultado de la misma sería tan alto que no sorprendería a nadie. Y no se trata de falta de patriotismo sino de un acto que muchos consideran de defensa propia.

Cuentan los memoriosos que la "fiebre argentina por el dólar" comenzó con el famoso Rodrigazo del año 1975, cuando a partir de una enorme devaluación del tipo de cambio se vieron pulverizadas todas las colocaciones y deudas en pesos, lo cual generó una gigantesca transferencia de ingresos.

Dicho de otra manera, quienes tenían pesos en su poder, ya sea en el bolsillo o colocados a plazo fijo o tenían que cobrar algún tipo de deuda en esa moneda, vieron cómo en cuestión de semanas su poder adquisitivo se pulverizó.

A partir de ese momento todo cambió, pues desde aquel entonces el público en general comprende que con la compra de dólares se logra aislar uno de los factores más gravitantes de la economía argentina como es el riesgo cambiario.

Entonces, quien compra dólares no busca sacarles ninguna rentabilidad ya que lo único que persigue es evitar tener pesos en el bolsillo para no volver a perder frente a un salto del precio del dólar.

Y aún más, es habitual que en momentos en los que la cotización de la divisa estadounidense se supone que es elevada, esta situación es aprovechada para transformar los billetes en pesos y aplicarlos a la compra de autos, materiales para la construcción, etc.

De lo anterior surge que en un primer análisis lo que hace es comparar la relación pesos/dólares y operar en consecuencia. Es decir que todo se limita a lo que sucede en el plano local.

Muchos argentinos apuestan por el dólar para huir del riesgo local pero luego no invierten los billetes

Pero lo que no siempre es tomando en cuenta es la pérdida de valor que sufre la divisa estadounidense por la inflación de ese país, pese al enorme impacto que genera a nivel global.

Para explicitar el punto anterior, nada mejor que analizar cuál es el precio real en la actualidad de un billete de u$s100 según el momento en el que se lo compró, tomando como punto de inicio el año 2001.

A partir de la información que publica el StatBureau, se puede afirmar que quien compró dólares a fines de 2015 hoy tendría una capacidad de compra un 10% menor que en aquel momento.

Retrocediendo en el tiempo, si se toma como referencia el año 2007, previo a la crisis financiera global, se acentúa la merma, pues supera levemente el 20% y finalmente, si se retrocede hasta fines de 2001, la pérdida que se debe afrontar hoy alcanza al 33%.

Dicho de otra manera, es como si se le hubiera arrancado la tercera parte de ese billete.

 

Dólar: ¿por casa cómo andamos?

Más allá del derrumbe del poder adquisitivo del billete estadounidense como consecuencia de la inflación de su país, conviene repasar rápidamente como evolucionó el poder de compra de un "dólar maníaco" a lo largo de igual lapso.

Para ello se tomó en cuenta la evolución de las cotizaciones a nivel local y lo que se denomina inflación doméstica, que se conforma restando al IPC nacional el de los EE.UU.

Quien compró dólares y no hizo nada con ellos hoy tiene menos poder de compra en esa moneda
Con la misma cantidad de dinero, medido en términos reales, se podían comprar casi 2,5 dólares en diciembre de 2001, siendo este el mayor valor de toda la serie.

Luego, tras la salida traumática de la Convertibilidad se registró un fuerte ajuste, pues esa relación cayó apenas por encima de 1, pero aún más que hoy.

Con el correr de los meses, y merced a la estabilidad del tipo de cambio que fluctuaba en línea con lo que desde el Banco Central se denominó "flotación administrada", el poder de compra fue creciendo en forma ininterrumpida hasta 2011, cuando se instauró el primer cepo cambiario.

En aquel momento el indicador había trepado hasta 2,3 veces frente a la actualidad, para volver a perder terreno y tocar un nuevo mínimo en 2014, no obstante lo cual se podía comprar un 60% más que hoy con la misma cantidad de dinero.

 

Con el cambio de gobierno en 2015 hubo un corto período de recuperación, en el que su pico máximo se acercó considerablemente al vigente en 2001, pero luego, como consecuencia de las sucesivas correcciones del tipo de cambio, se registró un abrupto ajuste de esta variable, que sólo cesó en la actualidad, debido a la política cambiaria impuesta por el Banco Central.





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