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“En todos lados son outsiders los que están tomando peso y los antiguos políticos tienen serias dificultades para controlar la situación”

 Jaime Durán Barba:


 

El ex asesor de Mauricio Macri, en una entrevista con Juan Pablo Varsky en Perspectivas desde Buenos Aires, analiza las elecciones en Ecuador, destaca la performance de Yaku y Lasso, y también explica su visión sobre América latina. ¿Qué le diría a Mauricio Macri si le preguntara para presentarse en 2023?

 


 

Comparto los principales textuales de la entrevista emitida por CNN En Español:

Sobre la elección en Ecuador en general:

“Lo que más definió es la vuelta o no de Rafael Correa al país. Hay que ver que siempre Correa tiene una base dura de 25 aproximadamente, pero también un techo. Hace cuatro años el candidato de Correa fue Lenin Moreno, que sacó 39.3, frente al mismo Guillermo Lasso que sacó 28: o sea, 11 puntos de distancia. Parecía que era algo insalvable, pero al final terminaron casi empatados 51 a 49. Las cosas se mueven mucho porque, al igual que sucede en Argentina con Cristina Kirchner, ella tiene una base muy fuerte y un techo muy fuerte. A Correa le pasa lo mismo en Ecuador: sea quien sea su candidato va a tener un 25%. Pero el techo de los 40 en la primera vuelta es difícil de superar. Ese sería el primer punto. El otro: Guillermo Lasso hizo una campaña con muchos problemas, con muchos errores, y hubo dos candidatos que surgieron un poco de la nada. Yaku tenía su base pero creció en el último tiempo, hizo una campaña muy imaginativa, muy divertida, muy interesante. Y el socialdemócrata Hervas sacó 16%, hecho absolutamente impensable: es un candidato que no tenía un centavo, que no tenía una trayectoria anterior y que con una campaña muy inteligente y graciosa sacó 16%, estuvo cerca también de estar en la segunda vuelta. En este momento la situación entre Yaku y Lasso es de un virtual empate técnico. En realidad son 18.000 votos los que los distancian y si bien ha sido revisada ya el 97/98% de las actas, están computadas solo el 85%. Se revisó todas pero todavía hay un 15% que está analizándose. Hay, por tanto, un 15% de actas que pueden variar esta distancia tan pequeñita de 18.000 votos. Como noticias interesantes, se suponía que habría un ausentismo enorme: la pandemia en Ecuador ha tenido un horrible desarrollo, más allá de que el gobierno ecuatoriano ha tenido un gran desempeño, consiguió muchísimas vacunas de las Pfizer, que son muy buenas, pero la pandemia está en todo su apogeo. Y el ausentismo fue solo de 19%, muy bajo. Y también los votos blancos fueron 3% y los nulos 9%. Es decir: los ecuatorianos escogieron algún candidato. En realdad, estaban con fuerza al principio Yaku, Aráuz y Lasso, después asomó Hervas: los demás candidatos no llegan ni siquiera a 2%. Hubo 16 candidatos, pero en realidad hubo cuatro.”

 

Acerca de los eventuales duelos en el ballotage y qué le convendría a Aráuz:

“Sin duda, Lasso. Porque para este tipo de análisis, los consultores damos mucha importancia a la medida negativa: cuánta gente ve mal al candidato y cuánta gente dice que jamás votaría por él. Yaku, de todos los candidatos, es el que tiene menos negativos y menos jamás votaría por él. Entonces es un candidato que no tuvo mucho piso pero tampoco tiene techo: es un candidato bien complicado. Yo pienso que de darse una segunda vuelta entre Aráuz y Yaku no me atrevería a apostar sobre quién gana, es bastante difícil. Yaku tiene una enorme potencialidad también por otro elemento: es que cuando un candidato aparece de la nada, aparece de muy abajo, causa impresión en los electores y se potencia. El caso de Lasso es el de alguien que ya ha sido candidato varias veces, pero diría que tampoco está dicho todo. Hace cuatro años Lenin Moreno, el candidato de Correa, sacó 39% y este propio Lasso sacó 28%, o sea una distancia de 17 puntos. Si ahora se repite algo semejante y es una distancia de 32 a 20, el techo de Correa va a operar y si es que Lasso hiciera un giro en su campaña, hiciera una campaña más moderna, también tendría chance de ganar, Es decir: nada está dicho. Es más difícil ganar la presidencia para Aráuz si el candidato es Yaku y más fácil si es Lasso, pero creo que son campañas competitivas ambas para la segunda vuelta.”

 

Si Macri lo llamara y le dijera: “Jaime, ¿qué hago? ¿Soy candidato en 2023?”, ¿qué le diría?:

“Lo importante que me llamaba Alberto Fernández hace cuatro años y me hacía esa pregunta. Le habría respondido: ‘estás loco’. Y es el presidente. No hay cómo predecir en nuestra América latina, en la que García Márquez es un periodista aburrido del socialismo real. Pasan las cosas más locas. El candidato que tiene mejor intención de voto en este momento en Perú es George Forsyth, que es un chico de 32 años, arquero del Alianza Lima, que nunca fue funcionario de nada. Es perfectamente probable, no lo más probable, que el próximo presidente ecuatoriano sea Yaku y el próximo presidente peruano se Forsyth. Es loco. Tan loco como la ocupación del Capitolio, que es de las cosas más alucinantes que he visto en mi vida.”

 

Qué está pasando en la región:

“No es la región, es el mundo. Yo estuve muy metido analizando la elección norteamericana. Fue desconcertante la elección misma, pero la toma del Capitolio, en mi modesta opinión, es de las cosas más locas que yo haya visto en mi vida. Decían en Estados Unidos: <claro, parecemos república bananera>. Pues en nuestras repúblicas bananeras no ha pasado que un grupo de power tome el Capitolio tratando de matar a la presidenta de la Cámara. El mundo se alteró, hay muchas cosas complicadas. Yo he estado estudiando mucho el tema de El Líbano, es impresionante como voló en pedazos ese país. Las elecciones de Austria, las elecciones de Túnez: en todos lados son outsiders los que están tomando peso y los antiguos políticos tienen serias dificultades para controlar la situación. En América latina tenemos el caso de Bolsonaro, que no puede ser más outsider de todos, un personaje exótico. A Andrés Manuel hay que entenderlo desde México, pero es también un personaje fuera de lo común. Él ganó las elecciones contra todos los partidos mexicanos, incluido su partido, el PRD, el partido que él lideraba. Hizo movimiento contra los partidos y ganó arrasadoramente. Tengo encuestas de México en este momento: por el momento, Andrés Manuel ganaría en todos los estados mexicanos con excepción de Querétaro, tiene una popularidad enorme. ¿Qué está pasando con eso? Los antiguos líderes, grandes oradores, normalmente abogados con chaleco y bombín, están liquidados. Esos pierden en todos lados. La vieja política. La comunicación actual es absolutamente vertiginosa. Si la campaña no logra capturar la atención de quien ve la pieza para WhatsApp o el internet, a los cuatro segundos deja de verlo. Un discurso de cinco minutos no tiene ningún sentido ahora: nadie oye eso. El lector común se comunica de una manera más integral: imágenes, sonido, música. Y es difícil entender este nuevo mundo.”