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Furor por las “Teslas chinas" en Wall Street


Tesla podría dejar de ser el rey de los autos eléctricos muy pronto. Cada vez hay más competidores, fabricantes de autos 100% eléctricos, que se lanzan al mercado con la esperanza de arrebatarle el trono a la compañía de Elon Musk. Y la gran mayoría de ellos son chinos.

El relato de los autos eléctricos está de moda. Y si hay algo que Wall Street ama son los relatos. Hoy hay varios y muy populares: servicios en la nube, energías renovables, criptomonedas. Las acciones de las empresas ligadas a estos relatos no paran de subir. 

Tesla es un claro ejemplo de esto. En el último año sus acciones subieron más de 640%.

Sin embargo, hay otro fabricante de autos eléctricos que tuvo un rendimiento todavía más espectacular: NIO Limited (NIO), conocido como el “Tesla” chino, tuvo un crecimiento de casi +1200% en el mismo periodo.

Acá abajo podemos ver la evolución de las dos:
¿Qué hace exactamente NIO? 

La empresa fue fundada en 2014, bajo el nombre NextEV, y tiene su sede en Shanghai. En 2017, cambió su nombre por el de NIO Limited. La compañía fabrica autos eléctricos de tipo SUVs de lujo que vende en China, Hong Kong, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania.

NIO tiene una capitalización bursátil de aproximadamente USD 100 mil millones, un octavo de lo que vale Tesla. Esto no es un dato menor, ya que hoy es el tercer fabricante de autos de mayor valor en la bolsa de EEUU (después de Tesla y Toyota).

Sin embargo, la cantidad de autos vendida por NIO es ínfima: 12.200 vehículos entregados en el tercer trimestre de 2020, versus 139.000 vendidos por Tesla en el mismo periodo. Dato de color: en ese mismo trimestre, General Motors entregó más de 660.000 y Ford 550.000 (y Tesla tiene un valor de mercado equivalente a 10 veces General Motors y 17 veces Ford).

Pero esto no es todo. NIO es una máquina de perder dinero. En 2019, antes de la pandemia, la empresa reportó pérdidas por USD 1.600 millones. Y en 2020, siguió perdiendo en todos los trimestres.

La empresa sobrevive, en gran parte, gracias al financiamiento que le ha dado el gobierno chino pero, si se terminara el dinero gratis, tendría enormes problemas para subsistir.

En palabras simples, en NIO encontramos un pequeño fabricante de autos pero que tiene un enorme relato: ser la “Tesla” china.

Así lo indica su valuación: esta empresa es más cara que Tesla (¡lo que ya es mucho decir!). Para que tengan una idea, NIO tiene un ratio Price-to-Sales (precio sobre ventas) de 55, mientras que Tesla de 28. Si no saben si esto es mucho, les cuento que Ford tiene un ratio P/S de 0,36 y General Motors de 0,71. ¿Qué tal?

Pero el caso de NIO no es el único.

En 2020 comenzaron a cotizar en bolsa XPeng (XPEV) y Li Auto (LI), otros fabricantes de autos eléctricos chinos que buscan competir con NIO por el título “la nueva Tesla”.

Por supuesto, estas empresas también pierden dinero de manera sistemática y tienen valuaciones astronómicas.

Por ejemplo, XPeng tiene un Price-to-Sales de 115 y un valor de mercado de USD 47 mil millones, mientras que el P/S de Li Auto es de “sólo” 38 y vale USD 33 mil millones.

Desde que comenzaron a cotizar en bolsa, en julio y agosto de 2020, Li subió +109% y XPeng +165%.

¿Qué podemos esperar para el futuro?

En el corto plazo, es probable que estas empresas corran suerte similar a Tesla y el relato de los autos eléctricos en general. Pueden seguir subiendo, mientras continúe la euforia en el sector.

Para el largo plazo, son una verdadera caja de pandora.

Esto no lo digo solamente por la corrección que pueden sufrir si el relato se pincha (ya que tienen valuaciones extremas y pierden dinero), sino, además, por la incertidumbre que generan las compañías chinas en general.

Muchos tal vez no lo sepan, pero las compañías chinas no tienen la obligación de informar datos ciertos en EEUU según la legislación china. Es decir, los directivos chinos no van a la cárcel en ese país si mienten en Wall Street.

Y quienes hacen las auditorías para los balances estadounidenses, son las filiales chinas de las grandes empresas de auditoría, lo que hace que pocas veces sean transparentes.

Hay un genial documental que trata este tema y se los recomiendo: se llama “The China Hustle” y está en Netflix.

Por ahora, parece que la fiesta continuará al menos un poco más. Pero a estar atentos, porque las grandes y olvidadas automotrices (Ford, General Motors, etc.) también están comenzando a fabricar autos eléctricos. Pronto tendremos una enorme competencia en el sector.


Miguel Ángel Boggiano
CEO de Carta Financiera