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BANCO HIPOTECARIO

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TRANSITANDO LA RECTA FINAL

 El objetivo de un diciembre tranquilo en términos financieros pareciera estar dando frutos. En un mes estacionalmente elevado en cuanto a la demanda de dinero y con un escenario financiero más despejado para el último mes del año de lo que se esperaba a fines de noviembre, la brecha cambiaria transita un camino descendente y se contrae a niveles menores al 70%, niveles que no se veían desde mediados de septiembre, y tras haber alcanzado un pico de 130% en octubre.

Las explicaciones de este fenómeno se encuentran en varios puntos, pero lo cierto es que el gobierno ha intentado dar señales de consolidación en los últimos meses a partir de una pronunciada moderación del crecimiento de la base monetaria, aunque con un aumento aún del M2, considerado como el M1 más los depósitos en pesos del sector privado y público, sobre todo impulsado por el aumento de este último. Sin embargo, ciertas de estas señales parecen haberse descoordinado sobre el cierre de noviembre tras el giro de utilidades por $ 90.000 millones y el probable, aunque aún no confirmado, giro en los primeros días de este mes dado que se observa un nuevo salto en los depósitos del BCRA en la entidad.

En noviembre, el resultado de las licitaciones en pesos fue satisfactorio, aunque no el deseado por el Tesoro de la Nación, que buscaba alcanzar un financiamiento neto de hasta el 10% por encima de los vencimientos de ese mes y logró un financiamiento de la mitad de lo buscado (5%) por un monto similar a $ 19.000 millones. Para diciembre el desafío es nuevamente ambicioso, aunque el canje realizado en noviembre permitió que el 44% del total de vencimientos se postergue hacia el 2021, aliviando las necesidades financieras del último mes del año a un monto total de $ 246.800 millones. Cabe destacar que la gran mayoría de este canje (67%) fue postergado hacia 2022 con deuda indexada a la variación de la inflación, elemento que augura que las presiones inflacionarias en adelante generarán persistencia y que el mercado está buscando resguardo ante una disparada de las variables nominales.

Las licitaciones de deuda correspondientes al mes de diciembre serán cuatro en total, dentro de las cuales se ubica la licitación del 15 de diciembre destinada a la conversión de instrumentos denominados en pesos a títulos en dólares AL30 y AL35, con el fin de sacar presión a la salida de fondos a través del CCL. Esta última ya ocurrió de forma similar durante el mes previo cuando fue realizada por un total de US$ 750 millones.

La primera licitación de diciembre fue realizada el segundo día hábil por un total de $ 110.577 millones, de los cuales el 54% fue deuda indexada a marzo y septiembre 2021, lo que deja un restante de $ 137.000 a conseguir en las dos licitaciones pendientes del mes, solamente para cerrar el cronograma financiero para este año. Sin embargo, sería ingenuo pensar que el resultado seria satisfactorio de solo renovar los vencimientos de capital e intereses, puesto que el déficit primario esperado para el mes de cierre de año se estima en torno a $ 400.000 millones (el mayor del año) y el margen para financiarlo a través de emisión monetaria se ve reducido, no solo por los límites establecidos por la carta orgánica del BCRA, sino por la sostenibilidad del esquema monetario. Para ello, el Tesoro deberá convalidar más tasa o volcarse a los instrumentos dollar linked, que ya ofrecen rendimientos negativos a partir de su elevada demanda en las últimas semanas.

El desafío continuará en 2021, donde la devolución de adelantos transitorios, sumado a las Letras colocadas al BCRA pondrán presión sobre el inicio del año. Al tiempo que los títulos públicos se distribuyen por el momento de forma homogénea a lo largo de todo el año, suman para el primer semestre un total de $ 760.000 millones, que se suman a un monto similar que deberá financiarse para cubrir el déficit primario del mismo período.

Para el total del año próximo, el Tesoro deberá asumir compromisos fiscales primarios cercanos a $ 2 billones (lo que significarán más de 4 puntos del PBI), sumado a más de un puntos solamente en concepto de intereses de la deuda. Los últimos resultados nos permiten evaluar un escenario de calma momentánea en el mercado que en poco tiempo puede disiparse y dependerá en gran medida de los resultados que pueda obtener el Tesoro al cierre de diciembre.

Las necesidades de financiamiento del año próximo son aún muy abultadas y la señal de alarma sobre la necesidad de una consolidación fiscal volvió a hacerse presente cuando los signos monetarios comenzaron a mostrar inestabilidad. El mercado local es insuficiente como para poder hacer frente a las necesidades del año entrante, incluso cuando todo el mercado busca cubrirse y hasta los bonos ajustados por dólar arrojan rendimientos negativos, por eso, la monetización de la economía frente a las complicaciones de consolidación fiscal pondrán más presión al objetivo de reducir la brecha y volver a recuperar reservas por parte del BCRA, que en noviembre perdió US$ 1.200 millones, aunque en los primeros días de diciembre pudo recomprar cerca de US$ 76 millones.





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