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Sin pausa, el deterioro de las condiciones de vida golpea a cada vez más familias

 Más gente vive cerca de basurales, sin agua corriente o desagües

Los datos oficiales del INDEC correspondientes a la primera mitad de 2020 muestran que se mantienen o se agravaron los niveles de hacinamiento, de viviendas cercanas a basurales o en zonas inundables, sin agua en sus precarias viviendas para higienizarse o hacer sus necesidades, sin agua corriente o desagües o sin servicios públicos. Todo esto sin contar a los que directamente “viven en la calle”. El deterioro socio económico es cada vez más preocupante.

Esa dramática situación de vida, como vino informando Clarín, se combina con un salto en los niveles de indigencia y pobreza, de pérdida de empleos, de trabajos de “changas” o “en negro”, sin o con algún ingreso, en gran parte por la ayuda oficial, como el IFE, AUH o la tarjeta alimentaria.

Así para un gran sector de la población, el coronavirus irrumpió en medio de condiciones de vida más que críticas y hasta deplorables para llevar adelante las medidas de aislamiento e higiene para la prevención de la pandemia.

Los principales indicadores, proyectados a todo el país urbano –sin zonas rurales -, surgen de los "Indicadores de Condiciones de Vida" que releva el INDEC. y son estos:

Hacinamiento crítico

Viven en “hogares con hacinamiento crítico” (más de tres personas por cuarto) unas 320.000 familias que comprenden a casi 2 millones de personas. Es el 4,7% sobre 41 millones de población urbana. Por ejemplo, en la primera mitad de 2018, en esa situación estaba el 4,5%.

Saneamiento inadecuado

Más crítico son los resultados referidos al saneamiento, considerando la tenencia de baño, su ubicación (dentro o fuera del terreno), la exclusividad o no de su uso, el tipo de desagüe y su instalación.

El INDEC califica como “hogares con saneamiento inadecuado” los que no poseen baño o lo tienen fuera del terreno o comparten el baño con otros hogares, el desagüe del baño no está conectado a la red pública (cloaca) ni tampoco a cámara séptica, o el baño no tiene descarga de agua”.

Al menos con una de esas condiciones se encuentra el 13,3% de los hogares donde habita el 16,1% de las personas. Son 1.900.000 hogares urbanos donde viven más de 6,6 millones de personas. Tan sólo 2 años atrás, abarcaba al 15,8% de la población.

Sin acceso al agua corriente

El 2,3% de los hogares (320.000) y el 2,8% de las personas (casi 1.200.000) deben acceder al agua fuera de la vivienda, dice el Informe, sin cambios con respecto a igual período de 2018. “Si se considera exclusivamente la tenencia de baño con descarga de agua, debido a que su ausencia resulta una situación crítica dentro del conjunto de hogares con saneamiento inadecuado”, en esa situación se encontraba el 5,8% de los hogares o el 7,7% de las personas. Son casi 810.000 hogares con poco más de 3,1 millones de personas. En el primer semestre de 2018 vivía en esa situación el 5,4% de los hogares o el 7,4% de las personas.

Viviendas cercanas a basurales

El 6,2% de los hogares (850.000) y el 7,7% de las personas ( 3 millones) habita en una vivienda cercana a basurales. “Con respecto a las viviendas localizadas en zonas inundables, el 11,7% de los hogares –compuestos por el 13,5% de las personas– habita en dichas zonas”. Son 1,6 millones de hogares donde viven 5,5 millones personas. Dos años atrás, vivía así el 11,2% de las familias o el 13% de las personas.

Sin acceso a los servicios públicos

En tanto, “el 10,5% de los hogares no accede a la red pública de agua corriente; el 31,8% no dispone de gas de red; y el 29,3% carece de conexión a las redes cloacales”, dice el Informe oficial. En la primera mitad de 2018, el 10% de los hogares no accedía la red pública de agua corriente; el 29,2% no disponía de gas de red; y el 29,4% carecía de conexión a las redes cloacales.

Salud

En cobertura médica, aumentó del 30,2% en el primer semestre de 2018, al 31,5% en igual período de 2019 y al 33,4% de la población urbana (primer semestre de 2020) los que solo poseen cobertura médica a través del sistema público. Uno de cada 3 no tiene cobertura de obra social, mutual o prepaga.

Ismael Bermúdez