BANCO HIPOTECARIO

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Semana clave para el dólar y la brecha: apuran licitación de bonos en pesos y dólar linked

 Por Guillermo Gammacurta

Al cierre de los mercados del viernes, el ministro de Economía, Martín Guzmán, respiró aliviado. Es que mientras realizaba un raid mediático para clarificar su estrategia en materia de política económica y monetaria, seguía en tiempo real el comportamiento de los dólares financieros. Y lo que le devolvió el fin de la jornada fue un dato positivo: el dólar Contado con Liquidación (CCL) cerró con la caída intradiaria más grande en 6 meses al perder un 6,8%, es decir $12,20 a $168,83.

El viernes era un día D porque entraba en plena vigencia la decisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV) anunciada el 19 de octubre, mediante la cual redujo y unificó en 3 días todos los períodos de permanencia vigentes de valores negociables, utilizados para la operatoria del dólar contado con liqui y dólar Bolsa o MEP, con el objetivo de favorecer el proceso de intermediación para incrementar la liquidez de los instrumentos locales. “Fue positiva la baja del CCL en el primer día concreto del nuevo sistema de parking, confiaron a Ámbito fuentes oficiales.

Además de la caída del CCL, en la misma línea el dólar MEP cayó un 4,9% a $155,17 con lo que el spread con el oficial terminó en el 98,55%. En la visión del equipo económico, el cierre de la semana pasada arrojó otro dato positivo porque el Banco Central recuperó reservas en los últimos tres días por unos u$s20 millones. “Es poco, pero es un cambio de tendencia después de un mes de pérdidas”, analizaron los funcionarios.

En números oficiales, las reservas brutas del Banco Central están en u$s40.777 millones, de los cuales u$s11.877 millones corresponden a los encajes de los depósitos, un número que para Guzmán es razonable, y lejos está de quienes contabilizan reservas líquidas negativas.

En un mercado estimado entre los u$s20 millones y u$s30 millones diarios, las medidas del equipo económico implementadas el 15 de septiembre -por medio de la cual habían elevado a 15 días el parking- redujeron la liquidez del mercado del CCL, y generaron una alta volatilidad de la cotización. Esa tendencia comenzó a revertirse el viernes.

Con la primera batalla en el bolsillo, el equipo económico “trabaja para consolidar esa tendencia a la baja de las cotizaciones del CCL”, explicaron las mismas fuentes. El objetivo es claro: reducir la brecha con el dólar oficial, es decir, la cotización mayorista que cerró a $78,15 la semana pasada, un 116% por encima del CCL a $168,83. Una brecha muy alta para las aspiraciones del Gobierno que se sentiría más cómodo con un diferencial del 60%.

En la economía, en donde las expectativas, buenas o malas, pesan y mucho, el Ministerio de Economía se enfoca en reducir la brecha entre la cotización oficial y los dólares financieros. En esa línea, y tal como anticipó Ámbito el viernes, el próximo martes se lanzará una licitación de bonos en pesos y dólar linked, con el objetivo de “ofrecer alternativas de inversión y ‘secar’ la plaza pesos”, dijeron fuentes oficiales y remataron: “Se espera que estos instrumentos sean útiles para enfriar expectativas”.

Vale recordar que los bonos dólar linked son títulos de deuda nominados en dólares, y los pagos de renta como los de amortización de capital se efectúan en pesos según el tipo de cambio de referencia estipulado en las condiciones de la emisión.

Firme en su decisión de no devaluar, Martín Guzmán afirmó el viernes que “tenemos las condiciones y los elementos para continuar con la política cambiaria y no hacer una devaluación”. Para el ministro convalidar un salto del tipo de cambio significaría sumir a la economía en una recesión más profunda y elevaría la pobreza medida por ingresos a un nivel vergonzante. En la mirada oficial es “insólito” que se pida una devaluación cuando hay superávit comercial, controles cambiarios y prácticamente ausencia de vencimientos de deuda que obliguen gastar las reservas.

Además, en el Gobierno consideran que una brusca devaluación tiraría por la borda la tendencia declinante de la inflación ya que aceleraría los precios. Hay que recordar que en septiembre la inflación fue del 2,8%, aunque la variación interanual de los precios se ubicó en el 36,6%, por lo cual perforó la barrera del 40% por primera vez desde agosto de 2018.

Para el ministro de Economía no hay factores consistentes para pensar en una devaluación, más allá de la brecha del tipo de cambio con los dólares financieros, que también se recalentó con la decisión de fondos de inversión de salir de sus posiciones en pesos. Al respecto, Guzmán sostuvo en declaraciones a América TV que, en los cuatro años anteriores, "hubo un proceso de entrada de capitales especulativos, que buscaban retornos altos de corto plazo, en Lebacs, y empezaron a salir en 2018 y 2019", y agregó que "una parte quedó atrapada por los controles de capitales y buscan salir, y eso ha ido goteando por este mercado. Si piensan que no van a poder salir empiezan a apurar la salida, y a eso se suman actores locales".



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