BANCO HIPOTECARIO

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“No quiero mirar mi cuenta corriente, porque está asociada a la de Bolsa. Ahí es cuando me deprimo”

 En esta época de confinamientos masivos y de toque de queda ¡quién lo iba a decir! la comunicación con mis dos hijos es vía wasap. Ayer, por cambiar de tercio, le pregunté a mi hijo, medio en broma, medio en serio, cuál era su nivel de existencias, el carburante en su cuenta corriente.

"No lo sé, no quiero mirarla, porque está asociada a la de Bolsa y ahí es cuando me deprimo, cuando me pongo de mala ostia al ver el descalabro en todos los valores. Gran parte de mi ahorro tendrá que esperar años para volver a niveles de compra. Si es que llega", me dice. "La Bolsa española es un tejemaneje absurdo. La única alegría en estos años me la han dado los valores tecnológicos de Wall Street, aunque la operativa es muy cara desde España. A ello hay que añadir, la diferencia de cambio euro/dólar, aunque ha compensado con creces, y más, la subida de las cotizaciones de las tecnológicas, que el riesgo dólar", añade.

Les comenté en una ocasión, que hace cinco años mi hijo mayor abrió el melón de las tecnológicas y me quedé perplejo. Y lo que es peor. No di una en el clavo. "Han subido en vertical, demasiado", le dije, y "como siempre pasa", añadí, "nada sube eternamente. Las veo excesivamente caras". Me hizo caso a medias. Dividió su cartera al 50 % entre Bolsa americana (Tesla y Google) y Bolsa española.




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