BANCO HIPOTECARIO

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Imprudencia oficial Volvieron las carreras al hipódromo de La Plata y fue un fracaso sanitario

 En una medida tildada de “irresponsable” por un sector de los propios trabajadores del predio, se abrió el circo hípico, desatando un caos sanitario. Improvisación, suciedad, poca recaudación y apostadores agolpados unos junto a otros, entre otros problemas.


Luego de que el presidente Alberto Fernández exceptuara de la cuarentena a los empleados de hipódromos y agencias hípicas, el circo hípico platense retomó sus actividades y abrió sus puertas al público, que pudo ingresar para llevar adelante sus apuestas.

La medida fue duramente cuestionada por los propios trabajadores del hipódromo de La Plata, quienes advirtieron que, faltos de presupuesto e infraestructura, no habría posibilidades de cuidar a los apostadores de un contagio de coronavirus. Es importante destacar, en éste sentido, que la enorme mayoría de la población “burrera” está compuesta por mayores de sesenta años, un sector etario especialmente vulnerable en lo que al COVID-19 se refiere.

Armados con precarias calcomanías pegadas al suelo con la leyenda “distanciamiento social”, los empleados comenzaron a recibir a los primeros apostadores el día jueves. La experiencia fue preocupante. A pesar de tratarse de una actividad en plena decadencia y de escasa convocatoria, las imágenes que los propios trabajadores enviaron a REALPOLITIK muestran a pequeños grupos de personas agrupados unos junto a otros, sin ningún tipo de distanciamiento o control.

A pesar de que el ministerio de Salud de la Nación aprobó los protocolos confeccionados por el Instituto Provincial de Lotería y Casinos y de las varias hectáreas que comprende el predio, las imágenes dan fe de apostadores reunidos alrededor de bancos de cemento, sin que autoridad alguna controle el respeto a dichos protocolos.

La propia apertura del hipódromo de La Plata fue llevada a cabo, acorde a fuentes del lugar, “sin ningún conocimiento de la actividad” por parte de las autoridades nacionales y bonaerenses. A pesar de que se ordenó que el organismo funcione sólo como agencia de juegos, es decir aceptando apuestas pero sin la posibilidad de acceder a tribunas y pistas, los trabajadores aseguraron: “Quien confeccionó esto nunca visitó el hipódromo. Una vez dentro del predio, la gente puede ver la carrera desde distintos sectores e incluso agolparse alrededor de los televisores, cosa que finalmente ocurrió”.

Por otro lado, parte de la responsabilidad del fracaso sanitario del retorno a las carreras fue endilgada al gobernador Axel Kicillof, quien habría sido el responsable no solo de aprobar la iniciativa sino también de fondear el dinero para los premios de las carreras. 



(www.REALPOLITIK.com.ar)