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Cristina Kirchner cerró la semana con otra ofensiva contra la justicia

 Al cierre de la semana, Cristina Kirchner inició una nueva ofensiva contra la Justicia. La Comisión de Justicia y Asuntos Penales de la Cámara de Senadores, comandada por el ultra K Oscar Parrilli, abrió el debate para reformar la Ley del Ministerio Público Fiscal, que abarcará la forma de elección del jefe de los fiscales -que hoy requiere dos tercios de la Cámara, algo que el peronismo no tiene- y la duración de su mandato.

En la actualidad, el pliego del juez federal Daniel Rafecas, propuesto por el presidente Alberto Fernández como jefe de los fiscales, permanece estancado en la Comisión de Acuerdos ante la imposibilidad del oficialismo de contar con los dos tercios necesarios para su designación, ya que la oposición se niega a votarlo.

La intención del oficialismo es modificar el número con el cual se debe elegir al Procurador General de la Nación: pasar de los dos tercios actuales (48 senadores) a la mayoría absoluta de 37 votos (la mitad más uno de la Cámara).

La maniobra se da en paralelo a los intentos del kirchnerismo de apartar al actual procurador interino, Eduardo Casal, mediante el impulso de juicios políticos en su contra.

El presidente de la Comisión de Justicia, Parrilli, convocó a otra reunión para el próximo viernes a la tarde en la que, según adelantó, se escuchará la opinión de especialistas.

Como excusa para abrir la discusión, el oficialismo tomó tres proyectos de modificación de la Ley Orgánica del Ministerio Público Fiscal promovidas por senadores de la oposición. Esas iniciativas, presentadas entre fines del año pasado e inicios del actual, establecen cambios en el tiempo de duración de los mandatos del Procurador, así como del Defensor General, y la imposibilidad de ser reelectos, pero mencionan taxativamente que su elección debe hacerse por los votos de los dos tercios de los senadores presentes.

A la vista de la maniobra K, sus autores, Martín Lousteau y Lucila Crexell, retiraron sus proyectos poco antes de la hora de la convocatoria. Pese a eso, de forma inédita, el oficialismo informó que igualmente tratará las iniciativas.

Rafecas, por su parte, ya advirtió que si se modifica el mecanismo de elección del procurador, declinará su candidatura. Tanto en el Ejecutivo, como en la oposición, surge una lectura nada inocente: si la maniobra no es también un intento de Cristina Kirchner para que el candidato a la Procuración sea modificado.

De todos modos, también se recuerda una señal del comité consultivo sobre reformas judiciales creado por Alberto Fernández. La llamada “comisión Beraldi” debería proponer cambios para la Corte Suprema, el Consejo de la Magisatrtura y el Ministerio Público. De entrada, trascendió que una propuesta apuntaría a bajar los dos tercios de los votos en el Senado para designar al jefe de los fiscales.