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Natalia de la Sota apuesta a ser la candidata que una al kirchnerismo y el PJ de Schiaretti

La hija del ex gobernador cordobés espera que el peronismo confluya en una sola lista. Cómo jugará en la carrera por la sucesión provincial.

El próximo martes se cumplen dos años del accidente automovilístico que le costó la vida al tres veces gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota.
Se encontraba en su mejor momento político, dicen quienes lo rodeaban. Trabajaba en un proyecto de unidad nacional que buscaba poner fin a la era macrista y devolver el peronismo al poder central. Un anticipo del movimiento que luego hizo Cristina Kirchner y que acaso lo hubiera tenido a él como elegido, si no ocurría la tragedia que lo encontró en la autopista camino a Córdoba Capital.
El giro que inició De la Sota implicó una apuesta de reconciliación del peronismo cordobés con el nacional que su amigo y socio político Juan Schiaretti, nunca digirió y veía con recelo.
Su muerte supuso el fin de un sistema de alternancia que, desde 1998, le permitió al peronismo administrar de manera ininterrumpida la provincia. En el 2023, cuando Schiaretti se vea impedido constitucionalmente de buscar su reelección, ya no estará allí para reemplazarlo el creador de la exitosa marca Unión por Córdoba.
Y en ese camino por la sucesión avanza su hija, Natalia de la Sota. Aunque con bajo perfil por elección, la actual vicepresidenta de la Legislatura cordobesa, trabaja en el armado y consolidación de un espacio propio que le permita jugar en ligas mayores de cara.

Natalia de la Sota es la vicepresidenta de la Legislatura de Córdoba y tiene un armado que incluye concejales y funcionarios en la capital provincial que administra Martín Llaryora, otro de los aspirantes a suceder a Schiaretti.

La legisladora que hoy tiene representación, por ejemplo, en el Concejo Deliberante de la ciudad y en la estructura municipal que conduce Martín Llaryora, aspira a ser la candidata de la unidad en la boleta del peronismo para las legislativas del año que viene, pero mirando al 2023.
El hecho de ser portadora de un apellido con peso específico, la coloca en una situación distinta a la del resto de los anotados en la carrera interna por la renovación en el PJ.
Primero porque mantiene un diálogo directo con el gobernador y sus principales espadas, y segundo, porque si bien forma parte de Hacemos por Córdoba y hasta aquí siempre fue orgánica, goza de una autonomía política que no tiene el resto de sus contrincantes internos. El no tener que "pedir permiso" al schiarettismo la coloca en otro lugar.
El gobernador Schiaretti con Natalia de la sota y atrás el vicegobernador Manuel Calvo, uno de los aspirantes a la sucesión.
Muestra de ello es que, mientras el gobernador se declaró prescindente en la campaña nacional el año pasado, De la Sota apoyó públicamente la candidatura de Alberto Fernández pero sin correrse del oficialismo provincial como lo hizo, por ejemplo, el senador Carlos Caserio.
Desde su entorno comentan que además de tener relación con el presidente, también mantiene un muy buen vínculo con el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa, que fue amigo y aliado de su padre. Además, señalan que cada tanto se mensajea con el ministro del Interior, Wado de Pedro y que también tiene diálogo con Máximo Kirchner. En Córdoba supo tejer buena relación con la diputada camporista Gabriela Estévez. Sin embargo, en el delasotismo de inmediato aclaran: "Natalia no es kirchnerista, es peronista". Un juego dialéctico que en la provincia más anti-K, cobra especial relevancia.

En el entorno de Natalia de la Sota confirman que su prioridad política pasa por Córdoba y por eso rechazó ofrecimientos para sumarse al gabinete nacional, pese a su buena relación con Alberto Fernández y Sergio Massa.

Quienes la conocen aseguran que su prioridad está puesta en Córdoba y que por eso rechazó ofertas para sumarse al gabinete nacional. En diálogo con LPO, sostuvieron que en su proyecto político, competir en las elecciones de medio término del año que viene resulta fundamental. Por eso, más allá de que las diferencias que hoy separan al gobernador Schiaretti con el Frente de Todos, Natalia de la Sota insiste hacia adentro del PJ en que el camino debe ser la unidad y espera ser interlocutora en ese proceso.
El delasotismo aún recuerda que, hace un año, por gestión de la legisladora, Alberto Fernández y Juan Schiaretti coincidían en la misa aniversario por el fallecimiento del ex gobernador en la ciudad de Córdoba. Fue el último encuentro que mantuvieron personalmente.