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Las reservas del BCRA, entre el canje externo y el barco fantasma

Puede esperarse una tregua. Una mejora transitoria, es decir, menores sobresaltos cambiarios. Aunque eso no implique que, por ejemplo, la gente de a pie, no los "millonarios", sigan yendo a buscar su cupo mensual de u$s200.


Del dicho al hecho hay un buen trecho. En el caso del canje de la deuda soberana bajo ley extranjera significó, para alcanzar un envidiable casi 94% de adhesión, haber pasado de ofrecer u$s39 a más de u$s54. Pero ya es historia. Lo importante es que se cierra este capítulo y el Gobierno puede encarar la renegociación con el FMI e ir avanzando en cómo salir lo más airoso posible de la recesión pandémica. Se va despejando el horizonte. ¿Pero servirá el canje externo para sacarle presión a las reservas del BCRA? Dios dirá, lo cierto es que los desequilibrios macro persisten, de modo que todo está latente. Puede esperarse una tregua. Una mejora transitoria, es decir, menores sobresaltos cambiarios. Aunque eso no implique que, por ejemplo, la gente de a pie, no los “millonarios”, sigan yendo a buscar su cupo mensual de u$s200 (a propósito, una de cal y una de arena, a costa de la sangría de reservas, el impuesto País fue el que más creció en los últimos meses).
El país está bajo el imperio de la pandemia, pero los desequilibrios monetarios y fiscales dan escalofríos. A pesar de que la balanza comercial arrojaría un superávit de entre u$s15.000 a u$s18.000 millones, el BCRA sigue vendiendo reservas en lugar de comprar. ¿Por qué? Por un lado el superávit de caja (de Balance Cambiario) ha sido inferior al superávit devengado (de la Aduana) debido a menores cobros de exportaciones y mayores pagos de importaciones, pero a la vez aumentó el nivel de atesoramiento y como si fuera poco los bancos internacionales cancelaron líneas de crédito. Todo esto ha pasado en una economía con cepo cambiario y sin gasto en turismo al exterior y sin pago de intereses a bonistas. Hoy el BCRA tiene reservas “brutas” por menos de u$s42.850 millones y donde las “netas” -sin encajes ni swaps- son poco más de u$s9.600 millones. Ahora bien, si se restan los DEG (del FMI) y el oro las reservas “disponibles” rondarían los u$s3.000 millones. En agosto el BCRA ya vendió u$s1.053 millones al día 26. Obvio que a este ritmo no llegan a sentarse con el Fondo.
En una economía bimonetaria como la argentina ya no se trata del cupo de u$s200. Más allá del debate económico sobre la teoría monetaria adecuada, no hay duda de que el exceso de pesos busca, en algún momento, la válvula de escape. Solo basta con mencionar que hay un stock de depósitos privados en pesos de $4,4 billones (unos u$s33.000 millones al blue) de los cuales la mitad son plazos fijos. Con cepo ya casi ni entra ni sale nada. Es imperioso que baje la brecha cambiaria. Este diario ya adelantó el artilugio que brindaba el canje al BCRA para poder intervenir en el MEP y en el CCL. Se podrá ver alguna mejora y cierta moderación de la demanda de dólares. En eso ayuda que la asistencia del BCRA al Tesoro se va desacelerando. Pero la demanda potencial de dólares seguirá navegando como un barco fantasma. Esperemos que no atraque hasta cerrar con el Fondo o bien pasado 2021.



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