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La fuerte pelea en Diputados quiebra las posibilidades de acuerdo político y agrava la crisis

En la madrugada y después de enormes tensiones, el oficialismo en Diputados impuso su criterio para seguir sesionando de manera virtual y votó juntos a sus aliados dos proyectos de ley. La oposición de Juntos por el Cambio consideró inválido el procedimiento y advirtió que hasta podría judicializar lo ocurrido. Así quedó planteada la ruptura de consensos y el peor enfrentamiento político desde el inicio de la gestión de Alberto Fernández.
Las dos iniciativas en cuestión poco tienen que ver con el choque: una apunta a asistir al sector del turismo y otra, a combatir la pesca ilegal. Pero el tema de fondo fue otro: la batalla por la reforma del fuero federal que impulsa el Gobierno.
De este modo, se consolidan en el oficialismo las posiciones más enfrentadas a la posibilidad de algún tipo de acuerdo político. Hasta ahora, el Presidente y sus allegados sostenían la necesidad de entendimiento con lo que consideran sectores moderados de JxC. En cambio, Cristina Fernández de Kirchner jugaba en contra.
La discusión y crisis en Diputados estuvo centrada en una cuestión básica de funcionamiento. El Frente de Todos, con Sergio Massa y Máximo Kirchner a la cabeza, impuso el criterio según el cual alcanzaría con tener mayoría para sostener el protocolo de sesiones virtuales pactado en medio de la cuarentena. JxC considera que ese protocolo debe contar con consenso general, es decir, de todos los bloques.
El gobierno consideró así, sin acuerdo con al principal oposición, la prórroga del protocolo que habilita el funcionamiento virtual de las comisiones y del recinto sin límites en el temario. JxC denunció que el oficialismo intentará incluir el tratamiento el proyecto de reforma judicial y la reforma del cálculo de la movilidad jubilatoria.
Las largas negociaciones de ayer habían fracasado en el anochecer, en medio de fuertes cruces. Ahora, habrá que ver si se abre alguna instancia de conversaciones. Por lo pronto, Massa no tiene asegurado el número para la reforma de la justicia federal.
En paralelo, Cristina Kirchner decidió avanzar con otra sesión del Senado. Más allá del temario, es considerado un gesto para seguir endureciendo posiciones.
Esto ocurre después de los contactos que había realizado el Gobierno con jefes provinciales de la oposición para tratar de sumar apoyos directos o indirectos –ausencias a la hora de votar- en Diputados para la reforma del fuero federal.
Todo indica que ahora la tensión podría aumentar con el aglutinamiento opositor y con una escalada de declaraciones desde uno y otro sector.