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CARTA ABIERTA.....

VOLVEMOS AL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (II)

Como una cosa son los discursos militantes, y otra muy distinta los datos, creo conveniente hacer algunas precisiones sobre la relación con la deuda y el FMI.

1.- No resiste el menor análisis decir que la plata del FMI que le prestó a Macri se fugó, debido a que los dólares que manda el Fondo no vienen marcados, y se integran a las reservas que tiene el Banco Central. Cuando se firmó el primer acuerdo en julio había en el Banco Central 60.103 millones de dólares, y cuando se firmó el segundo acuerdo en septiembre había 50.303 millones. Resulta imposible saber si el dinero que se fugó era el que venía del FMI o de las propias reservas del Central. Por lo tanto es improcedente hacer ese tipo de comentarios ya que es imposible saberlo.

2.- A pesar de los disparates que se dicen por todas partes la deuda neta dejada por el macrismo fue de 80.000 millones de dólares en cifras redondas, ya que si Cristina F. de Kirchner dejó una deuda pública de 240.665 millones, y Macri dejó una deuda de 323.000, ese es el resultado. Quizás la diferencia, es que la mayor parte de la deuda fue contraída en moneda extranjera y con acreedores privados.

3.- Toda la deuda del gobierno anterior, fue autorizada por ambas cámaras del Congreso, donde Macri estaba en minoría.

4.- La deuda con el FMI no pasó por el Congreso, porque la ley 24.156 autorizaba al gobierno a contratar directamente. El kirchnerismo siempre se negó a modificarla.

4.- No es cierto que el FMI no le pueda prestar a un gobierno cuyos capitales se fugan. El art. VI de su Carta Constitutiva determina que si la institución advierte que se están fugando capitales que le prestara, deberá advertir al gobierno que adopte las medidas necesarias y si no lo hace sancionarlo. Nada de eso hizo el FMI, por eso es responsable de mucho de lo que ocurrió.

5.- El FMI sabía que le prestaba dinero a un país que no iba a poder pagarle. Sus informes así lo aseveran. Fue un préstamo político para evitarle problemas a Macri.

6.- La Sra. Georgieva que parece tiene distintas maneras a  su antecesora no decide lo que se le da la gana, porque la verdadera decisión la tiene la Junta de gobernadores. Ella es quien ejecuta las decisiones del FMI, pero no tiene voto en las reuniones

7.- EE.UU: es el mayor aportante del FMI, por eso tiene poder de veto. Junto con Japón, Alemania,, Gran Bretaña Francia y China en este orden son los que manejan la institución por la cantidad de dinero que aportan.

8.-  El MInistro Guzmán, además de reconocer la legitimidad del acuerdo firmado por la anterior gestión reconoce en su carta que Macri cumplió con dos de los principales objetivos exigidos por el Fondo: redujo el deficit fiscal primario del 3.8% al 0'.9% y redujo el deficit de cuenta corriente del 4.8% al 0.9 del PBI. Dos cuestiones muy importantes, desde lo técnico del acuerdo y de las cuentas públicas. El desastre de su gobierno es otro tema.

9.- Y como lo señale anteriormente, el gobierno después de haber claudicado ante los acreedores, accediendo a gran parte de lo que le pedían y a pesar de la pandemia, que está arruinando la economía, volverá a mostrar como un éxito, lo que no lo es de manera alguna, ya que se patean para adelante los vencimientos, la tasa de interés promedio es más de 2 puntos y medio la del mercado internacional y de aquí al 2041 y sin computar el bono a 100 años que también integra el acuerdo, el ahorro de intereses no supera l,os 15.000 millones de dólares porque el capital no se toca, ya que solo hay una quita simbólica del 1.9%

10.- Además se ha cometido el grave error  de renunciar a la inmunidad de ejecución en cualquier parte, lo que determina que si ante cualquier incumplimiento existe una ejecución en EE.UU., esa sentencia se puede ejecutar, cosa que no ocurre, sino se renuncia. Y digo esto porque si bien el gobierno ha renunciado a oponer la defensa de inmunidad soberana lo ha hecho solo respecto a la acción legal no a la ejecución, que debe ser expresa en los contratos.

Como siempre la Argentina vuelve a hacer lo de siempre, y los éxitos que se pondrán hoy de relieve, son los mismos que se explicitaron en 1993, cuando el Plan Brady, los del 2000 cuando el blindaje y los del 2001 con el megacanje y así terminamos. 


ALEJANDRO OLMOS GAONA