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Fernández aclaró que no frenó la “cláusula Parrilli”

Reivindicó que es “muy respetuoso” de las decisiones de otros poderes, como en este caso el Senado. “Les cuesta creer que tienen un presidente que respete las instituciones”, dijo, y consideró que quienes cuestionan la reforma judicial defienden a “la corporación judicial”.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, volvió a defender este domingo la reforma judicial y atribuyó los intentos de frenarla a quienes quieren “mantener a la corporación judicial que tanto daño ha hecho”.
Entrevistado por Radio 10, el mandatario señaló que “hemos mandado un proyecto de ley con el único propósito de que el Congreso lo debata y que cada uno aporte y cambie lo que crea que debe cambiar siempre”.
Con relación a lo que ya se conoce como la “cláusula Parrilli”, que advierte a los jueces que deben denunciar lo que consideren “presiones mediáticas”, Fernández dijo que él no la frenó, como se especuló este fin de semana, aclarando por el contrario que “no está caída”. Y agregó que él es “muy respetuoso. En este país les cuesta creer que tienen un presidente que respete las instituciones, pero lamentablemente esto es así. El Senado debatió el proyecto e introdujo varias modificaciones escuchando a gente que piensa como el Gobierno y gente que no”.
Con todo, consideró que esa frase introducida en el proyecto “no cambia en nada el sentido de la norma”, y lo consideró “un agregado casi ocioso”, al que le encuentra un sentido más “casuístico que otra cosa”.
Con relación al Decreto de Necesidad y Urgencia que se conoció el viernes para establecer que la telefonía celular, la TV por cable y los servicios de internet son servicios públicos, Fernández dijo que “no estoy en guerra con nadie”. Para él, ese DNU era “definitivamente necesario”, y aclaró que “el único interés que se tocó es el de los usuarios y los consumidores, porque además de los que prestan servicios están los que consumen, que tienen tantos derechos como los que prestan servicios”.
Luego emvistió contra la oposición y quienes “piensan que la Argentina se vuelve Venezuela porque regula derechos a favor de la gente”. Por el contrario, el presidente dijo ser admirador de dos países como Noruega y Finlandia, donde “estos son servicios públicos. Antes que digan que somos Venezuela, ojalá nos parezcamos a Noruega o a Finlandia, pero eso no lo cuentan”.
En otro pasaje la emprendió contra el exsenador nacional Ernesto Sanz, quien trazó un diagnóstico económico muy crudo del país que viene, en el marco deun zoom que compartió con la titular del Pro, Patricia Bullrich. “Era mejor cuand Sanz estaba callado. Que se dedique a los negocios”, dijo.



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