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Manos lavadas, salud protegida


Nunca una enfermedad tan contagiosa podría prevenirse de forma tan sencilla como lavándose las manos, usando mascarilla y guardando la distancia.
La higiene de las manos se considera una de las medidas más efectivas para evitar la propagación de gérmenes, también para prevenir el contagio por COVID-19. Organismos como la OMS recomiendan realizar un lavado de manos frecuente con agua y jabón, o, si esto no es posible , utilizar un desinfectante de manos a base de alcohol.

¿Cómo lograr un efectivo lavado de manos? 

1.- Mojarse las manos con agua corriente
2.- Aplicar una cantidad suficiente de jabón para cubrir las manos mojadas
3.- Frotar por toda la superficie de las manos (el dorso, el espacio entre los dedos y debajo de las uñas) durante, al menos, 20 segundos
4.- Aclarar bien con agua corriente
5.- Secarse las manos con un paño limpio o una toalla de un solo

Cuándo lavarlas

1.- Después de sacudir la nariz, toser o estornudar
2.- Después de visitar un espacio público
3.- Después de tocar superficies fuera de tu hogar
4.- Antes y después de cuidar a una persona enferma
5.- Antes y después de comer
6.- Después de ir al baño

Desinfectantes y antisépticos con alcohol

En los entornos comunitarios (no sanitarios) , el tratamiento higiénico de las manos por fricción con antisépticos o desinfectantes a base de alcohol brindan un beneficio adicional limitado sobre el lavado con agua corriente y jabón, pero pueden ser de gran utilidad en las situaciones donde no exista acceso a agua corriente y jabón. En todo caso, si se usan, deben contener entre un 60-85% de alcohol, una información que debe constar en el envase, ya que la acción biocida la adquieren a partir de concentraciones del 60%. A partir de aquí, cuanta mayor concentración, mayor efectividad para matar gérmenes.