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Provincia sumó a un ex funcionario de Larreta como asesor del ministro Augusto Costa

La tendencia no se detiene. La provincia de Buenos Aires comienza a llenar cargos vacantes con militantes macristas, de espalda a los buenos deseos de la militancia kirchnerista.

La oleada de funcionarios de Juntos por el Cambio en la gestión de Axel Kicillof pareciera no terminar nunca. Comenzó semanas después de la asunción del flamante gobernador y pareciera no tener fin. Militantes de Mauricio Macri o de Horacio Rodríguez Larreta invaden las oficinas del ministerio de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, la Autoridad del Agua (ADA), direcciones provinciales, la secretaría de Prensa, la dirección de Vialidad y el Instituto provincial de Lotería y Casinos, por sólo nombrar algunos ejemplos.
Luciano Juan Bonati Griffiths es un Pro de pura cepa. Apegado a la gestión porteña, fue designado director de Promoción de Producción Creativa bonaerense por un pase de manos entre Horacio Rodríguez Larreta y la por entonces gobernadora María Eugenia Vidal. Su cargo, estratégico, dependía del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires.
La resolución 1162/2016 lo trasladó nuevamente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, designado como gerente operativo en la dirección general del Centro Cultural Recoleta, dependiente del ministerio de Cultura porteño. Renunciaría un año después, en junio de 2017, pero se mantendría siempre ligado al Pro y a sus ideas.
Días atrás, y continuando con la política de incluir macristas en la gestión bonaerense, el gobernador Axel Kicillof decidió sumar a Bonati Griffiths en sus filas. En efecto, fue el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, quien lo nombró asesor y lo sumó a su equipo.
La maniobra mantiene en vilo a dirigentes y militantes por igual. Si bien buena parte de ellos resultaron beneficiados en la repartija de cargos en la gestión bonaerense, otros tantos todavía esperan la llegada de contratos y espacios de poder.