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Deuda: el Gobierno testea una nueva oferta y se prepara para formalizarla en los próximos días

El fin de semana les envió a los acreedores una versión que volvería a elevar el ofrecimiento. En Economía señalan que aún existe una distancia pero esperan alcanzar un acuerdo. El grupo Ad Hoc también actualizó sus pretensiones

Con cuatro semanas hasta deadline del 24 de julio, la pulseada entre el Gobierno y los acreedores ingresa en etapa de definiciones. El Ejecutivo se prepara para formalizar la enmienda final a la oferta de canje de USD66.200 millones de deuda externa ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés) en los próximos días. Se trata de una nueva versión que el fin de semana les envió a los bonistas con algunos cambios tanto económicos como legales. El grupo Ad Hoc también actualizó sus pretensiones. El objetivo oficial es que la operación se complete en el actual plazo de negociación para avanzar luego en la reestructuración de los títulos en dólares bajo ley local.

"Entramos en la recta final y estamos para movernos pronto", señaló una alta fuente oficial que participa de la negociación ante la consulta de BAE Negocios sobre una inminente enmienda, pero evitó precisar una fecha concreta. Lo cierto es que el reglamento de la SEC plantea un mínimo de diez días para que la oferta esté abierta, por lo que es necesario que se envíe en la primera mitad del mes para tener chances de acuerdo antes del 24.



La negociación virtual continúa tanto entre el Gobierno y los grupos como con algunos fondos por separado. Con el Comité de Acreedores de Argentina y las firmas Fintech y Gramercy la posibilidad de un acuerdo está encaminada. En cambio, con los grupos Ad Hoc, que lidera BlackRock, y Exchange, persisten las diferencias económicas y legales pero las conversaciones siguen en marcha. Con las nuevas cartas sobre la mesa, resta ver qué posición tomarán los jugadores más duros de Wall Street.



Este diario pudo confirmar con fuentes del Ejecutivo que el ministro de Economía, Martín Guzmán, les hizo llegar a los acreedores este fin de semana una actualización de la última propuesta de canje divulgada por su cartera, valuada en USD52 por cada USD100 de valor nominal. Por estas horas, testea su aceptación entre los tenedores con vistas a conseguir un piso de adhesión considerable antes de enviarla a la SEC.



Según supo este diario, en términos económicos la mejora para los bonistas consistiría en un adelantamento de algunos de los pagos de los nuevos títulos y el tratamiento de los intereses corridos. Esto permitiría elevar otro tanto el valor de recupero ofrecido.



Además, incorpora unas pocas modificaciones respecto del marco legal. Aunque no recoge las exigencias "inaceptables" planteadas por Ad Hoc: entre ellas, que todos los nuevos bonos incluyan el contrato del canje 2005, que facilita la posibilidad de litigar para los bonistas al tener cláusulas de acción colectivas más exigentes y la famosa cláusula pari passu a la que apelaron los buitres, y que Argentina renuncie a la inmunidad soberana de algunos entes, como el FGS de la Anses, para solicitar embargos en caso de default.



Lo cierto es que en el mercado consideran que buena parte de esas exigencias contractuales son en realidad una herramienta de presión para conseguir un pago mayor. "Si la oferta llega a USD54, van a entrar", aseguran.



Aunque no se trató de una nueva contraoferta, en las últimas horas negociadores ligados a Ad Hoc también acercaron algunas variantes a su último pedido, que era cercano a los USD60. Fuentes del mercado allegadas al fondo que preside Larry Fink afirman que hubo un importante avance hacia un acuerdo. En el Gobierno, en tanto, aseguran que la brecha aún existe pero se muestran optimistas en la posibilidad de abrochar la reestructuración.

"Nosotros estamos tranquilos. Exploramos nuestros límites de sostenibilidad y haremos el mejor esfuerzo para encontrar el punto de acuerdo. Si no, será responsabilidad de quienes no entienden la gravedad de la situación, en el momento dramático que atraviesa el mundo. Argentina no tiene más capacidad de pago y no puede tomar cualquier deal", afirmó la misma fuente oficial.

El plan trazado por Economía y acordado con el presidente Alberto Fernández es cerrar la reestructuración de la deuda en dólares bajo ley extranjera antes del 24 de julio para luego avanzar en un canje con condiciones similares de unos USD15.000 millones en títulos en moneda extranjera pero regidos por la ley argentina. Los bonos que surjan de esta última operación serán subastados a partir del 7 de agosto para dar salida a los fondos de Wall Street que tienen bonos en pesos.







bae