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Despidos: una de cada tres empresas planifica echar gente cuando pase la cuarentena

Mientras el gobierno extiende las medidas para evitarlos, según una encuesta entre 100 grandes compañías del país, sólo el 5% recortó su plantel de empleados, pero el 33% evalúa hacerlo durante el resto de 2020

El aislamiento social preventivo y obligatorio tendrá un efecto negativo en más de la mitad de las empresas que operan en la Argentina. Y a pesar de los intentos del gobierno por frenar los despidos las empresas evalúan esta posibilidad para una vez terminada la cuarentena. De ahí que tres de cada cuatro (el 75%) prevé implementar medidas de ajuste a su plan de negocios y, una de ellas, es realizar despidos de personal.
De acuerdo a un relevamiento de Willis Towers Watson realizado entre 100 grandes empresas de la Argentina, 77 de ellas con presencia en varios países, sólo el 5% realizó despidos; sin embargo, el 33% de ellas prevé o evalúa hacerlo durante el resto de 2020, por la caída de actividad por el covid-19.
Sumado a la caída en sus negocios, las compañías aseguran, según un relevamiento del IAE, que las medidas del gobierno para aliviar la situación son insuficientes.
En América latina, un promedio del 8% de las consultadas despidió empleados y un 34% proyecta también hacerlo, según otro informe regional de la misma consultora entre 635 compañías de seis países.
De hecho, el 54% de las compañías consultadas en la Argentina proyecta un impacto negativo en sus negocios por el coronavirus durante los próximos 12 meses, porcentaje que asciende al 64% cuando lo evalúan para los próximos 6 meses. En tanto, sólo un 13% prevé ese mismo impacto para los próximos dos años, según el mismo relevamiento.
A nivel regional, es mayor el porcentaje de empresas que estiman que caerá su negocio: un 58% opina que eso sucederá en los próximos 12 meses, un 69% en los próximos seis, y otro 21%, durante dos años.
Además de proyectar despidos, las empresas también tienen previstas otras medidas de ajuste, para contener y aplazar gastos directos, “evitando inicialmente los impactos directos en los empleados”, indicó el estudio.
Un 80% de las empresas consultadas en la Argentina agregó o aumentó restricciones a la política de viajes de la empresa; otro 33% redujo o retrasó los aumentos salariales; un 17% congeló los sueldos, pero “sólo el 10% redujo los salarios junto con la jornada laboral”, aclaró el estudio, realizado entre 7 y 14 de abril pasado.
Además, una de cada cinco empresas cambió su fecha de revisión salarial como resultado de la pandemia, un 65% prevé congelar o retrasar nuevas contrataciones y sólo un 5% utilizó las vacaciones obligatorias. El estudio reveló también que una de cada cinco empresas implementó o considera implementar reducciones salariales para ejecutivos, gerentes y Junta Directiva y el Comité Ejecutivo de la compañía.
Por el momento, cerca de un tercio de las firmas consultadas aún no tomó medidas en sus programas de bonos previstos para 2020 y apenas una quinta parte de las compañías afirma que por el covid-19 rediseñó sus programas de incentivos a largo plazo basados en el desempeño.
El estudio de Willis Towers Watson también relevó las acciones iniciales tomadas por las empresas por la seguridad y la salud de sus empleados. Según las respuestas, la mitad de las ellas tiene más del 75% de su fuerza laboral trabajando de forma remota; antes del covid-19, sólo el 10% trabajaba a distancia; a nivel regional, sólo el 5% lo hacía previamente. Y el 50% de las empresas no tiene aún una fecha de finalización fijada para los acuerdos de trabajo flexibles, debido a la incertidumbre sobre el avance de las medidas fijadas por el Gobierno ante la evolución de la pandemia.
Además, el 51% de las empresas en la Argentina fijó un “equipo de emergencia” para responder al brote viral; un 33% aumentó la comunicación a los empleados sobre sus beneficios; el 89% adoptó procesos rigurosos para limpiar y desinfectar áreas operativas que no pueden tener el trabajo interrumpido y otro 59% está proveyendo equipos de protección personal a los empleados esenciales para mantener las operaciones.

Nuria Rebón