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Con increíble impunidad, Frávega vende productos pero dejó de aceptar devoluciones

Abrió las sucursales para la entrega de productos esenciales y otros no tanto, como planchitas para el pelo, taladros y bicicletas. La mercadería se vende sin problemas y llega en pocos días. Pero a la hora del cambio, las vías se cierran completamente.

Aunque existe la orden de no abrir comercios que no vendan productos esenciales, la cadena de electrodomésticos Frávega abrió sus imponentes locales. Allí no venden únicamente mercadería insustituible para la vida en aislamiento, sino también todo tipo de elementos como planchitas para el pelo, cortadoras de pasto, taladros y bicicletas. A pesar de haber anunciado que a partir del 13 de abril abrirían sus sucursales sólo para el pago de créditos, los productos están a la vista y en venta. Hecha la ley, hecha la trampa.
Numerosos clientes que compraron productos en el local, incluyendo algunos que sí son esenciales como hornos y estufas, denunciaron que los mismos llegaron fallados y con problemas de funcionamiento. Al exigir un cambio o la devolución del dinero, la cadena Frávega se negó a hacerlo aduciendo que no tienen forma de inspeccionar los productos durante la cuarentena. 
Como única devolución, desde los locales brindan una dirección de correo electrónico que, a pesar de llamarse “Frávega responde”, no ofrece ninguna respuesta. Sólo atienden a las inquietudes de la oficina de Defensa del Consumidor, aunque sólo para asegurarles que no piensan hacer nada mientras continúe el aislamiento: “No se están realizando cambios hasta que abran las sucursales, se debe de verificar el estado de los productos para poder cambiarlos y eso los transportes no lo hacen, de todas formas los plazos para los cambios se extienden posterior a la finalización de la cuarentena. Es decir que cuando finalice, si se encuentra en perfecto estado y sin uso, se le realizará el cambio correpsondiente”.
Hubo, por otro lado, casos aislados de clientes que sí lograron una respuesta aunque desde el correo contacto@fravega.com: “Cuando la sucursal reabra sus puertas podrás acercarte con el producto que necesite su cambio y su correspondiente factura. Te pedimos que mantengas el producto sin uso y en condiciones para que podamos realizarlo”. Todo llamado telefónico es ignorado.
El resultado para los clientes es el más inesperado. Como excusa para abrir la actividad, Frávega considera que sus productos son esenciales para la vida en cuarentena. Pero al momento de tener que cambiar los que llegan fallados, la postura cambia y los clientes estafados pueden esperar. De este modo, una persona que compró una estufa y le llegó fallada, tendrá que esperar a que el gobierno decrete el fin de la cuarentena para poder cambiarla. Insólitamente, esto podría ocurrir al final del invierno.