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La crisis del coronavirus vuelve a meter presión a Deutsche Bank

La crisis del coronavirus ha vuelto a poner bajo la lupa a Deutsche Bank, que con su papel como principal banco alemán se presenta clave para otorgar financiación a las empresas del país. El banco, que acumula cinco años consecutivos registrando pérdidas, podría tener que recortar sus objetivos de ingresos de nuevo, según publica Bloomberg.

“Esta crisis es realmente un momento terrible para el Deutsche Bank”, señala a la agencia estadounidense Ingo Frommen, analista del Landesbank Baden-Wuerttemberg, que tiene una recomendación de retención de las acciones del Deutsche Bank. “Sewing se estaba entregando y ganando de nuevo la confianza de los inversores, pero ahora esa inseguridad sobre lo sólido que es Deutsche Bank ha vuelto a resurgir”.
El CEU, Christian Sewing, ha intentado centrar al banco en su tradicional fortaleza de financiación de los exportadores alemanes, pero muchas de esas empresas están en el centro de la tormenta ahora mismo. En privado, los altos ejecutivos estarían ahora considerando recortar su objetivo de ingresos a medio plazo por segunda vez en menos de un año, señalan a Bloomberg personas familiarizadas con el asunto. Probablemente no se tomará una decisión hasta que el impacto de la crisis sea más claro, pero el banco ya dijo en marzo que la pandemia podría poner en riesgo sus objetivos.
Los analistas dudan que Deutsche Bank se acerque a su objetivo de ingresos a medio plazo de 24.500 millones de euros, y su previsión de consenso es de 21.300 millones de euros para 2022. Aun así, lo cierto es que Deutsche Bank es este año el segundo mejor valor en el índice Stoxx Europe 600 Banks, con un descenso del 14%.
El gigante bancario en diciembre todavía tenía más de 24.000 millones de euros en activos difíciles de valorar, como deuda en dificultades o préstamos sin liquidez. Con el mercado de bonos de alto rendimiento y préstamos apalancados efectivamente cerrado desde marzo, los bancos podrían sufrir pérdidas en los activos que poseen y quedar atrapados con los nuevos préstamos que acordaron hacer, recuerda Bloomberg.
Dado su papel clave en la financiación de las empresas alemanas, el banco ha estado en estrecho contacto con Berlín sobre el paquete de ayuda del gobierno. El miembro del consejo de administración Karl von Rohr dijo en una entrevista la semana pasada que no había razón para preocuparse por la fortaleza del prestamista. “Muchas compañías están haciendo uso de sus líneas de crédito con nosotros”, dijo a Die Zeit. “Más allá de eso, estamos en conversaciones con los supervisores sobre cómo ampliar los balances bancarios para crear aún más volumen de crédito para la economía en su conjunto. Se siente bien ser parte de la solución”.
Deutsche Bank ha acumulado un colchón de capital relativamente fuerte en los últimos años, con un coeficiente de capital CET 1del 13,6% a finales de diciembre.



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