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Un pedido de doble indemnización de funcionarios macristas traba las designaciones en la CNV

A casi dos meses del desembarco de Alberto Fernández en la Casa Rosada, el macrismo todavía conserva la conducción de un organismo clave de la cartera económica como es la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Si bien desde el gobierno confían en que la nueva cúpula entrará en funciones "en los próximos días", la realidad es que el pedido de doble indemnización de los funcionarios macristas es el principal escollo para efectuar las designaciones.
Como informó LPO, el elegido para reemplazar a Marcos Ayerra es el ex subsecretario de Finanzas Adrián Cosentino, que supo formar parte de los equipos de negociación de la deuda de Guillermo Nielsen en la primera etapa del kirchnerismo y luego trabajó junto con Hernán Lorenzino en la segunda etapa del canje de bonos.
Es por eso que en simultáneo con su nueva labor al frente de la CNV, participará ad honorem en la Comisión de Asesores para la reestructuración de la deuda en la que también trabaja Daniel Marx.Adrián Cosentino será nuevo presidente de la CNV 
"Cosentino ya se está probando el sillón. Asume, a más tardar, la semana que viene", indicaron a este medio fuentes oficiales, que de todos modos reconocen la conflictiva situación de la CNV.
"La doble indemnización no se la vamos a dar. Estamos averiguando si el polígono de tiro del Banco Nación que está en el edificio central sigue habilitado. Está a sólo dos cuadras de la CNV", ironizan.
Este panorama de "atornillamiento" en los cargos, como lo denominó Kicillof al reclamarle a Jorge Macri que entregue su silla en el Bapro, se repite en varios organismos del Estado.
Sin embargo, el principal motivo que explica por qué a esta altura de febrero todavía hay un 40% de los cargos del gobierno nacional sin nombrar, se remite a la falta de definiciones del propio Alberto Fernández.
Según explicaron altos funcionarios a LPO, el presidente está revisando cada nombramiento "como lo hacía en sus épocas de Jefe de Gabinete", es decir, con un nivel de exigencia que provoca el rechazo de la mayoría de las propuestas y deja los lugares vacantes. "Es difícil encontrar gente que pase los filtros de Alberto", sostienen.