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Militares mexicanos se alinean con Trump y presionan a AMLO para activar la guerra al narco

Este miércoles se elevaron los decibeles en el conflicto subterráneo entre Andrés Manuel López Obrador y el fiscal general Alejandro Gertz Manero. El Presidente de México rebatió a este último en plena conferencia de prensa y dijo que no suscribía parte de sus proyectos de reforma judicial.
LPO reveló que hace dos semanas el titular de la Corte Suprema, Arturo Zaldívar, le había dicho al Presidente que los planes de Gertz, que básicamente tumban el modelo acusatorio que da mayor poder de investigación a los fiscales , no iban a ser avalados por el máximo tribunal.
Gertz busca reinstalar una suerte de modelo inquisitivo y AMLO rechaza esta tesis porque entiende que puede detonar una escalada de violencia si las nuevas herramientas se aplican contra figuras clave del crimen organizado. Este es el eje de la confrontación que se vive a diario en las reuniones de seguridad. El fiscal tiene a su vez fuerte respaldo de los militares y, concretamente, del almirante Rafael Ojeda.Bolivia y el "Lado B" del nuevo militarismo en la región
La estrategia dura de Gertz tiene además el respaldo del procurador de Donald Trump, William Barr, que también promueve la idea de una persecución absoluta contra los capos del narco.
El procurador de los Estados Unidos, William Barr.
La situación es dramática porque, a diferencia del plano económico, donde el Presidente en su fuero privado insiste con que la situación es mejor de lo que dice la oposición, en el plano de seguridad no hay divergencias: AMLO quiere resultados porque sabe que los números son ineludibles.
Ante esa demanda, Gertz y el ala dura del staff de Seguridad van por un endurecimiento extremo que viene además con un agregado permanente: la salida de Alfonso Durazo al frente de su cartera. Y acaso detrás de esa inquietud esté la explicación de los rumores de una inminente salida -que, en rigor, nunca se concreta-.
El problema es que AMLO no quiere darle tanto poder a Gertz. Este es uno de los motivos por los cuáles el Presidente lo quería de jefe de la Guardia Nacional en lugar del cargo de fiscal general. Pero el Senado lo favoreció al ex secretario de Seguridad de Vicente Fox.
El escenario de una renuncia de Gertz es remoto. Con discreción, el fiscal tiene en su favor un cabildeo poderoso entre gobernadores, empresarios, militares y representaciones diplomáticas que abogan en su favor. Gertz no dejará el cargo, aunque quizás se empiece a ver al Presidente cuestionarlo más seguido en sus contactos con la prensa.
Sin embargo, sus detractores en el entorno presidencial le señalan un flanco débil: la detención de Genaro García Luna en EU. El ahora reo tuvo una relación tormentosa con Gertz ya desde el sexenio foxista, la cual incluyó un episodio extraño en el aeropuerto JFK de Nueva York, relato que Jorge Castañeda suele rememorar en sus tertulias. No por nada Gertz se ha mantenido en silencio absoluto sobre ese detención tan decisiva.
El ex presidente Felipe Calderón y Genaro García Luna.