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Los nones que atraen prosperidad económica


Especial de Nicolás Litvinoff para el diario La Nación.
Según el diccionario de la Real Academia Español la palabra nones, el plural de non, significa “negar repetidamente algo, o para decir que no, e insistir con pertinacia en este dictamen”.
En las finanzas personales y en todo lo que respecta a la relación con el dinero, existen una serie de nones que pueden atraer prosperidad económica, para lo cual es necesario aplicarlos a rajatabla y con mucha disciplina.
En la nota de hoy veremos cuáles son los más importantes junto con sus fundamentos, de manera tal que el lector considere la posibilidad de incorporarlos en su cotidianidad económica.
¡Comencemos que tenemos muchos nones para ver!
Los nones del Ingreso
No depender de un solo ingreso unidireccional: Este es quizá uno de los nones menos respetado, pero el que mejor resultado trae. Y es que más del 90% de la población mundial depende de un único ingreso, ya sea el mismo generado en un trabajo en relación de dependencia o como “freelancer”.
Cumplir con este non significa diversificar las fuentes de ingresos, sabiendo que existen al menos cuatro formas más de generar dinero: las inversiones financieras, los ingresos monitoreados, los ingresos patentados y los ingresos propietarios.
El cambio desde un fuente de ingreso unidireccional hacia múltiples fuentes de ingresos debe llevarse a cabo de manera paulatina, poniéndose objetivos y metas alcanzables y cuantificables mes a mes, año a año.
No creer que tus problemas económicos se solucionan aumentando tus ingresos: aquél que asevera que sus problemas económicos tienen origen únicamente en su “magros” ingresos posee una lectura errónea y muy nociva para sus finanzas personales, cuyo principal objetivo es “patear” el problema para más adelante (cuando los ingresos aumenten) sin asumir sus deficiencias en el área del gasto, el ahorro y las inversiones, los otros tres pilares de la economía doméstica.
La solución para cumplir con este non es quitarle el foco de atención a los ingresos nominales y buscar aumentar los ingresos disponibles, que son los que quedan en nuestro bolsillo luego de realizados todos los gastos, tanto fijos como variables.
Más claves de cómo llevar esto a la práctica, aquí.
Los nones del gasto
No comprar en cuotas: Ahora 18, ahora 12, ahora 6.la presión para “tarjetear” se vuelve por momentos insoportable, y la mayoría de la gente comete el error de entrar en la legión de “cuoteros”.
La compra en cuotas debería ser llevada adelante solo por aquél consumidor que tiene sus finanzas bajo total y absoluto control, y que sabe que el importe total que llega todos los meses en su tarjeta de crédito podrá pagarse fácilmente, sin tener que incurrir en la trampa financiera del “pago mínimo“.
No “ningunear” los gastos hormiga: El peor enemigo de tu bolsillo son los “gastos hormiga” (un cafecito por aquí, un snack por allá, un taxi porque llegas tarde) que pueden llevarse más del 20% de tu presupuesto mensual.
La mejor manera de fumigar los gastos hormiga es realizar una correcta planificación, comprar en un mayorista (se pueden conseguir ahorros del -40%) y evitar la tentación de la compra “al paso”.

Los nones del ahorro
No ahorrar solo para consumir: Estoy ahorrando para irme de vacaciones, estoy ahorrando para cambiar el celular.estos serían algunos ejemplos claros del ahorro para consumo. Pero como vimos anteriormente, existen otros tipos de ahorro más importantes y beneficiosos para tus finanzas, como por ejemplo el ahorro para emergencias, el ahorro para emprender y el ahorro para invertir.
El ahorro para consumir debería ser implementado una vez que los tipos de ahorro descriptos se encuentren encaminados.
No ahorrar lo que sobra del ingreso: las finanzas personales tradicionales nos decían que había que ser cuidadoso con el gasto para poder generar un excedente que permita la aparición del ahorro. Si bien este enfoque no es erróneo, las nuevas teorías nos traen consejos superadores como por ejemplo el de “páguese a usted primero“, que tiene que ver separar al menos un 10% del ingreso antes de realizar cualquier otra acción y derivarlo a la columna de ahorro personal. El gasto está ahora subordinado a lo que queda luego de haber separado una parte del ingreso para el ahorro. Nos estamos pagando primero a nosotros (al ahorrar) para recién luego de ello cancelar pagos con terceros asumiendo el gasto mensual. Ese ahorro que ahora existirá mes a mes formará la base del patrimonio, que dará nacimiento a las finanzas patrimoniales.
Los nones de la inversión
No delegar nuestros ahorros en un tercero: en noviembre del año pasado se cumplieron 10 años del lanzamiento de mi primer libro: “Es tu dinero: Finanzas Personales sin asesores” (ediciones Granica). En él alertaba sobre el conflicto de intereses que se genera entre el inversor minorista y el asesor financiero: el primero está pensando en incrementar o mantener el poder adquisitivo de su patrimonio, mientras que el segundo solo piensa en su bono de fin de año y las comisiones que el banco o sociedad de bolsa le dará por los productos que le “enchufe” al cliente.
Desde ese entonces, las cosas han cambiado radicalmente para bien, gracias al crecimiento de las Fintech que facilitan el acceso directo a las inversiones y “borran” toda intermediación financiera que no agregue valor. En esta nota podrás aprender sobre 5 Fintech gratuitas para invertir y como aprovecharlas.
Capacitarse y “embarrarse las manos” responsabilizándonos por el destino de nuestro dinero deja de ser una opción para convertirse en algo absolutamente necesario para comenzar a invertir con éxito nuestros ahorros.
No descuidar las ponderaciones: no importa cuanta fe le tengamos a una inversión en particular, lo importante es no sobre ponderarse (es decir, invertir demasiado) en un solo activo, sino buscar siempre diversificar nuestro portafolio de inversión.
Cada uno tiene que encontrar su máxima ponderación a invertir en función de su grado de aversión al riesgo. En mi caso, por ejemplo, ese límite está en 8%: nunca invierto más de ese porcentaje del total de mi patrimonio en un solo activo, por más “enamorado” que esté del mimo. Este “aforo personal” es, a la larga, la mejor manera de salir airoso de ese mar embravecido en el cuál muchas veces se transforman las inversiones.
Conclusión
Está bueno aprender que es lo que hay que hacer, pero muchas veces puede resultar más provechoso interiorizar lo que no hay que hacer, tal cual vimos en la columna de hoy.
Bien aplicados, estos nones pueden transformar tus finanzas personales y mejorar notablemente tu relación con lo material.
No me digas luego que no te avisé.
Nicolás Litvinoff
Director de Estudinero.net