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EE.UU.-China: Dudas con la Fase 1; comienza la Fase 2. ¿Qué esperar?

Mercados europeos en verde tras la firma, ayer miércoles, del esperado acuerdo comercial de Fase 1 entre Estados Unidos y China.
No obstante, los analistas, que valoran positivamente la firma del acuerdo, siguen mostrando algunas dudas en cuanto a su cumplimiento (sobre todo en cuanto al volumen de compras de productos estadounidenses por parte del gigante asiático) y, además, en cuanto a las conversaciones para la Fase 2, que ya comienzan.

Puntos clave

Según detallan en Link Securities, “el acuerdo compromete a China a acabar con los robos de propiedad intelectual y transferencia forzosa de tecnología por parte de compañías extranjeras. Además, también requiere que China evite la manipulación de su divisa como parte de sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En la sección de cumplimiento, autoriza a EE.UU. a tomar medidas contra China si el país asiático incumple con sus obligaciones del acuerdo. Mientras, el Gobierno chino no puede adoptar una contra respuesta, pero sí abandonar el acuerdo si considera que la medida fue adoptada por EE.UU. con mala fe”.
En cuanto a los aranceles, estos expertos recuerdan que el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, reiteró que “el alivio de las tarifas adicionales depende de la finalización del acuerdo de Fase 2”, y que este acuerdo “podría dividirse en una serie de pequeños acuerdos”.
“Mientras que Mnuchin dijo que muchos asuntos se tratarán en las negociaciones comerciales de Fase 2, China considera improbable acceder a las solicitudes de reformas estructurales que propone EE.UU.”, destacan en Link Securities.

¿Y ahora qué?

“A partir de aquí, la atención estará en el cumplimiento de los compromisos adoptados (China debe incrementar sus compras totales de productos americanos en 200.000 millones de dólares en los próximos dos años, incluyendo 40.000-50.000 millones de productos agrícolas, lo que puede resultar exigente teniendo en cuenta el punto de partida -127.000 millones en 2017-, antes del inicio de la guerra comercial) y en el inicio de negociaciones de una segunda fase, que se antojan mucho más complicadas y que podrían extenderse hasta después de las elecciones americanas en palabras de Trump e incluso dos años según el presidente chino”, explican en Renta 4 (MC:RTA4).
“Estas dudas, en gran medida inducidas, no son nuevas ya que, como hemos venido señalando desde hace tiempo, las diferencias entre ambos países en relación al modelo económico y, por ende, a su modus operandi en el ámbito regulatorio y comercial, son muy grandes. Es complicado que China acepte cambios estructurales sustanciales en su forma de actuar, sobre todo en relación a su práctica habitual de subsidiar empresas, incluso aquellas no rentables, para ayudarlas a competir con ventaja en los mercados internacionales”, añaden estos expertos.
“Aunque todo parece tranquilo, no se descarta la vuelta a la volatilidad, ante las grandes dudas que suscita el acuerdo. Desde luego negativo no es, es mejor que estén ambas potencias tranquilas que no como antes. Pero es muy difícil que se cumpla un acuerdo así. Los aranceles no se quitarán hasta dentro de mucho tiempo y con esos aranceles ahí, los efectos benéficos sobre la economía global son mínimos”, añade José Luis Cárpatos, CEO de Serenity Markets.
De hecho, según se hace eco este experto, Moody’s se ha mostrado esta noche muy escéptico sobre el acuerdo al mantenerse los aranceles y ha pronosticado debilidad en el crecimiento de China y de EE.UU. este año.
De la misma opinión son en Renta Markets: “No estamos tan seguros de que China esté totalmente feliz con los aranceles, que aunque no se les han incrementado, permanecerán hasta después de las elecciones a cambio de compromiso de más importaciones”.
De momento, el diario Global Times ya ha lanzado este tuit: “China puede exigir que EE.UU. elimine tarifas antes de las conversaciones de la Fase 2”.
“Y no me cabe duda de que lo hará. EE.UU. dirá que no y tendremos el lío y el incumplimiento. Disfrutemos de la tranquilidad a corto plazo, ya llegarán de nuevo los líos. Además, los chinos presionarán conforme se acerque la campaña electoral de Trump, que es cuando más débil estará”, comenta Cárpatos.
En Link Securities comparten esta visión: “Esperamos que, en el corto plazo, los principales índices bursátiles continúen consolidando las alzas logradas en los últimos meses, sin adoptar una tendencia definida. Quizás la temporada de presentación de resultados trimestrales, que se ha iniciado en Wall Street y que comenzará en las próximas semanas en Europa, sea el catalizador que necesitan las bolsas para retomar la tendencia alcista, pero ello va a depender en gran medida de lo que digan sobre el devenir de sus negocios los gestores de las compañías cotizadas”.



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