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Bandera blanca en la batalla comercial Francia – EE. UU. por impuestos digitales

El presidente francés, Emmanuel Macron, y Donald Trump, de EE. UU., acordaron una tregua en su disputa sobre impuestos digitales que significará que ninguna de las partes impondrá aranceles punitivos este año.
“Gran discusión con @realDonaldTrump sobre impuestos digitales”, dijo Macron en un tuit. “Trabajaremos juntos en un buen acuerdo para evitar la escalada arancelaria”. El índice dólar de Bloomberg redujo las ganancias y operó con pocos cambios. El euro revirtió una caída anterior después de las noticias.
Los dos países continuarán las negociaciones junto con sus socios europeos hasta finales de 2020 para acordar un marco global que garantice que las empresas tecnológicas pagan una cantidad adecuada de impuestos, dijo el diplomático.
La distensión aleja a Europa y EE. UU. del borde de una guerra comercial a gran escala. EE. UU. había estado amenazando con aranceles de hasta 100 % sobre US$2,400 millones de bienes franceses en represalia, luego de que Macron impuso el año pasado a compañías multinacionales, muchas de ellas estadounidenses, un impuesto sobre sus ingresos digitales. La UE dijo que tomaría represalias.
El acuerdo también lleva a las dos partes más allá de la votación presidencial de este año en EE.UU., donde Trump buscará la reelección.
El ministro de Hacienda francés, Bruno Le Maire, dijo que las conversaciones fueron “una de las negociaciones más difíciles en las que he estado involucrado”. Indicó que Francia había hecho propuestas a EE. UU. sobre el ajuste de su propio régimen fiscal para los ingresos en línea. París siempre ha disputado las afirmaciones de EE. UU. de que el impuesto francés era discriminatorio.
Funcionarios franceses todavía esperan encontrar una solución que se ajuste al marco del trabajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos sobre el tema, agregó el funcionario.
Francia avanzó con su propio impuesto digital el año pasado mientras la OCDE todavía estaba trabajando en un plan global para gravar a empresas tecnológicas. La recaudación impactó a gigantes de Internet de EE.UU. como Google, Apple Inc. y Amazon.com Inc., lo que generó la amenaza estadounidense de represalias.
El gobierno de Macron ha prometido que se ajustará a los estándares internacionales si la OCDE logra negociar un compromiso. Ha defendido la revisión, diciendo que la tasa impositiva promedio para las compañías digitales en la Unión Europea es solo de 9.5 %, en comparación con 23 % para otras compañías.
Los intentos por acordar una solución para toda Europa fracasaron el año pasado cuando cuatro países —Suecia, Finlandia, Dinamarca e Irlanda—, se negaron a firmarla.
Otros países europeos también están planeando sus propios gravámenes. El gobierno de Italia ha dicho que su impuesto entra en vigor este año y Boris Johnson prometió un impuesto a servicios digitales antes de su victoria electoral el mes pasado.
La disputa es otro dolor de cabeza para los funcionarios de comercio europeos que se esfuerzan por ampliar su arsenal de políticas mientras EE.UU. apunta al sistema basado en normas para el comercio mundial. El gobierno francés había alertado que la UE tomaría represalias si EE.UU. imponía aranceles adicionales.
Blommberg