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Tené cuidado con los ETF

En la vida hay vínculos sanos y tóxicos.

Los vínculos sanos nos incentivan: nos permiten explotar nuestro potencial y hacernos crecer.

En cambio, los tóxicos nos generan malestar y dependencia; nos estancan o nos hacen retroceder en el camino de nuestro desarrollo personal.

Esta semana te estuvimos contando que no todo es color de rosa en el mundo de los ETF.

Los Exchange Traded Funds tienen las mismas posibilidades que los vínculos. Pueden potenciar o derrumbar tu cartera en cuestión de unas pocas operaciones.


Las apariencias engañan
A simple vista los ETFs parecen un invento estupendo.

Con tan solos unos clicks te permiten acceder a un instrumento que comprende una cartera ultradiversificada de activos a muy bajo costo.

Un paraíso para los inversores conservadores, amantes del buy and hold.

Se dividen en:
• Tradicionales: mejoran con la suba del mercado

• Inversos: suben con la caída de los activos que replican

• ETC: siguen los movimientos de commodities y monedas

• Apalancados: magnifican los movimientos diarios de los activos a los que siguen. Técnicamente se denominan Exchange Traded Notes (ETN). Vendrían a ser los primos-hermanos de los ETF.
Los últimos dos fondos cotizados de la lista son instrumentos sintéticos de deuda no garantizada. Es decir, en caso de quiebra de su emisor nos pueden llevar a que perdamos toda la inversión.

Estos fondos operan con productos derivados como contratos de futuros, opciones, forwards y swaps para alcanzar los ambiciosos objetivos de duplicar o triplicar el rendimiento diario del activo o índice al que replica. Pero no incluyen un activo de garantía.

En la misma familia están los fondos cotizados que siguen el comportamiento de materias primas y monedas: los Exchange Traded Commodities (ETC).

Hay dos tipos de ETC: los físicos, que compran físicamente las materias primas o las divisas y los usan como garantía, y los sintéticos, que operan con derivados vinculados a estos activos y no tienen respaldo.

Como aquel conocido supervillano de Batman, tanto los ETN como los ETF inversos y los ETC tienen Dos Caras que se debaten entre “el bien y el mal” de las cuentas de inversión. Pueden impulsar o destruir las cuentas.

Veamos primero su cara positiva…


Vuelan en la dirección del viento
Los apalancados pueden llenarte de dinero cuando el activo que reproducen se mueve en tendencia.

Por ejemplo, en los últimos cuatro meses el precio de la plata subió un 30% desde los USD 14,50 hasta los USD 18,80. Si hace un cuatrimestre hubieras comprado en el USLV (un fondo cotizado que replica los movimientos diarios de la plata y los multiplica por tres), habrías ganado un 81%.



Pero claro, eso ocurrió solamente porque el activo replicado, la plata, se movió a lo largo de una tendencia firmemente alcista.

Fijate.



El lado oscuro de estos papeles sale a la luz cuando el activo que replican se mueve en sentido lateral o bajista.

Pasemos a ver su “cara del mal”…


Se derriten si el mercado no acompaña
Supongamos que el activo de referencia oscila entre los $100 y $105 durante 90 días. Un día sube un 5% y al otro día retrocede un 4,76%. Si repetimos esta secuencia hasta el día 90, vemos que este activo finaliza en el mismo valor con el que empezó, pero los ETFs inversos pierden prácticamente todo su valor.

Esto es así porque, contrariamente al activo de referencia, el inverso baja a diario un 5% durante 45 días y asciende un 4,76% por día el resto de las jornadas.

Es decir, el inverso cae más de lo que sube. Por eso, a la larga, su precio termina derritiéndose, aun si el activo que replica se mueve en forma oscilante.

El gráfico de abajo habla más que mil palabras.



Peor es lo que les pasa a los apalancados: se deprecian a una velocidad incluso mayor. A medida que aumentamos la palanca, más rápidamente se licúa su precio, cuando el activo replicado por su parte casi ni se mueve.


Manejá con cuidado
Invertir en los fondos cotizados puede implicar asumir un nivel de riesgo que puede que esté muy alejado de tus preferencias. Pero, a la vez, puede darte muchas alegrías.

Al ser muy riesgosos, te recomendaría que usaras estos instrumentos por poco tiempo. Siempre con discreción, en los momentos en los que la tendencia de los activos que replican es muy favorable.

Comprar apenas los activos replicados salen de una tendencia bajista y luego de una estabilización de su precio, y vender cuando rompen hacia abajo la dirección al alza.

También te sugeriría que, como reaseguro, buscaras razones que sustenten esta suba. Por ejemplo, en el caso de la plata, su suba se debió a la búsqueda de un refugio. Los inversores temieron una caída de las acciones por la desaceleración de la economía mundial y la mayor tensión en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China.

Hasta la semana que viene.

Bruno Perinelli

Para CONTRAECONOMÍA