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El Banco Central extrema su esfuerzo para que el dólar no suba en las 17 ruedas que faltan hasta las PASO

En un mercado que vive día a día como nunca, la divisa parece tomar fuerza y exige cada vez más.
El Banco Central cruzó fuerte al dólar. Desde el inicio salió a vender futuros. Por eso la divisa de EEUU mayorista a fin de mes cerró a $43,45 y a $45,45 para fin de agosto. Ese horizonte aplastó las operaciones de contado. De hecho, el dólar mayorista estuvo un instante en $43,70 y comenzó a bajar lentamente hasta cerrar en el mínimo del día de $42,54, una baja de 14 centavos que está en consonancia con lo que pasó en el mundo, donde la divisa norteamericana perdió 0,20% frente a las seis principales monedas.
En Latinoamérica, las suertes fueron dispares. El dólar cayó en Brasil (-0,11%), pero subió en México (+0,10%) y en Chile (+0,22%).
En bancos y casas de cambio el peso salió airoso porque el dólar se vendió a $43,71, 7 centavos menos que el día anterior.
El escenario del exterior tuvo influencia esta vez. Los indicadores de Wall Street cedieron hasta 0,65%, porque buena parte de los balances que ingresaron fueron decepcionantes. Pero el jueves amenaza con ser peor, porque al post cierre se conocieron los resultados de Netflix que estuvieron muy debajo de las expectativas. De hecho, la acción de la compañía se negoció después de hora con una caída de 11,40%.
El petróleo fue otro indicador de que la economía mundial va a tener una caída. El precio del Brent el crudo de referencia para Europa y la Argentina, bajó 1,71%. El menor consumo de combustibles en Estados Unidos fue uno de los motivos de esta baja.
Por estas razones el oro subió 0,50% y el valor de los Bonos del Tesoro norteamericano, el otro refugio de los inversores, aumentó al punto que el rendimiento bajó a 2,06%. Rendimiento y precio en los bonos, corren por carriles opuestos.
Por supuesto, el movimiento afectó al riesgo país que subió casi 1% a 789 puntos básicos debido a la baja del Bonar 2024 (-0,21%) y del Bonar 2020 (-0,26%).
El Banco Central no ignoró este escenario, aunque está concentrado en mantener la calma cambiaria hasta las elecciones primarias. Por eso utilizó todos los recursos que le permite el FMI. Sabe que al acecho está una demanda que es importante a la que le recuerda que tiene USD 16 mil millones para intervenir. El mercado sabe que, si debe utilizar esa cifra cambiaria, el electorado lo verá como un fracaso y elevará el riesgo país a niveles impensados. Pero esas son proyecciones catastróficas. Mauricio Macri hace dos meses hubiera firmado llegar con este precio del dólar a la mitad de julio.
Por de pronto, los recortes de tasas de interés son mínimos. En la licitación de Letras de Liquidez (Leliq), colocó $255.933 millones a 58,74%, lo que implica una baja de la tasa de 0,06 puntos. Demás está decir que no pudo cubrir todos los vencimientos y liberó poco más de $ 16 mil millones porque la renovación de los plazos fijos es menor.
La entidad monetaria, sigue haciendo equilibrio porque no quiere que el dólar libere los miedos del mercado y se acelere la inflación. Por de pronto, tuvo una buena noticia al saber que la inflación mayorista de junio cedió a 1,7% y esto quita presión a la inflación minorista de julio. La política monetaria, por momentos se parece a una cábala, porque ven que cuando el dólar está quieto la inflación baja. Pero, en el fondo saben, que la quietud del dólar es un placebo, porque el mercado lo que mira es que puede suceder con Mauricio Macri en las primarias.
Las reservas, por su parte, perdieron USD 27 millones y terminaron en USD 68.739 millones. La caída es ínfima, si se tiene en cuenta que el Central licita cada día USD 60 millones, que representan el 10 por ciento de lo que se opera en el mercado mayorista que vio reducidas sus operaciones por la menor liquidación de los exportadores. A la menor caída ayudó la revalorización del oro y del euro que neutralizaron lo que se perdió por pagos al exterior.
La Bolsa volvió a padecer otra toma de ganancias. El S&P Merval perdió 0,80% pero con muchas ausencias de inversores ya que se operaron apenas $ 660 millones. Los bancos fueron los más afectados, excepto Supervielle que aumentó 2,07% y fue lo mejor de la rueda. Las empresas de energía también sobresalieron en medio de pantallas pobladas de números rojos. Edenor (+0,82%), Transportadora de Gas del Norte (+0,73%) y Transportadora de Gas del Sur (+0,53%), fueron una muestra de las preferencias de los pocos compradores que tuvo el mercado.
En Wall Street, los ADR's argentinos, certificados de tenencias de acciones, tuvieron un mal desempeño. Tenaris bajó 2,88% y entre las pocas subas se destacaron Supervielle (+1,75%) y Central Puerto (+1,95%).
El mercado se vive día a día. El dólar parece tomar fuerza y exige cada vez más al Banco Central. La idea es resistir las 17 ruedas que faltan antes de votar en las PASO. Parece una meta cercana, pero para el Gobierno tiene la lejanía de un desierto.
 
Fuente: Infobae