https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

El camino para salir del pozo

Muchas personas asocian el mundo de la Bolsa al dinero rápido y fácil, que requiere de poco esfuerzo para conseguirlo. ¡Qué equivocados que están! 

El trading es un trabajo arduo. Una actividad de aprendizaje constante, donde las mayores enseñanzas pasan más por los fracasos que por los éxitos. 

Como en cualquier aspecto de la vida, tradeando tenés buenas y malas rachas. En todo momento emergen muchas emociones que ponen en riesgo la operatoria. Saber dominarlas es la base para el crecimiento del capital. La fortaleza mental es una cualidad distintiva en esta actividad. 

La ambición y la codicia afloran en los momentos “dulces”, cuando todo nos sale bien. En aquellos momentos suele pasar que, “poseídos” por estas emociones, en vez de cerrar las operaciones oportunamente, las mantenemos más de la cuenta y las vendemos después de que el mercado nos golpea. 

En cambio, en los períodos de sequía surgen el miedo, la ansiedad y la necesidad de revertir cuanto antes la mala racha. Estas emociones pueden llegar a amplificar los errores si se apoderan de nuestra mente. Tomamos decisiones en forma apresurada y sin seguir una operatoria lógica. Y la mayoría de las veces nos terminamos arrepintiendo de haber tomado esos caminos. 

Si sos seguidor de mis columnas semanales, a esta altura sabrás que la mejor forma de evitar que las emociones distorsionen tu operatoria es siguiendo una estrategia de inversión efectiva y bien definida. 

Esa estrategia que objetivamente te dice cuándo es momento de comprar y cuándo de vender. Que acierte más de lo que se equivoque. Porque tenemos que tener algo en claro desde un comienzo: las pérdidas también forman parte de este negocio. Que deje correr las ganancias y frene las pérdidas a tiempo. 

Si a la estrategia de inversión le sumamos una correcta fórmula del gestión del capital, en poco tiempo alcanzamos la consistencia necesaria para convertirnos en traders ganadores. 


Aparecen los fantasmas 

El problema surge cuando entramos en una mala racha. Una serie de operaciones negativas irremediablemente hace que nuestra mente se debilite y caiga ante las emociones negativas y poco productivas. 

Ahí es cuando debemos tranquilizarnos. Confiar en nuestro sistema e implementar una gestión monetaria austera, reduciendo al mínimo el riesgo que soporta nuestra cuenta en cada operación. 

Si venimos de una seguidilla de pérdidas, lo más probable es que el saldo de nuestra cuenta esté considerablemente disminuido. 

En estas circunstancias lo más aconsejable es no volver a arriesgar todo el capital de una vez. Por el contrario, es mejor empezar con operaciones chicas (cuanto más chicas sean mejor), ya que tenemos que volver a ganar confianza. También puede servir dejar de operar por un tiempo y analizar en frío nuestra operativa desde otra perspectiva. Mirar el mercado desde afuera, tomar anotaciones y usar un simulador de inversiones para retestear nuestro sistema. 

Aunque esto parezca razonable, a veces pensamos que el mercado nos debe algo. Y en la siguiente operación queremos vengarnos de él por las pérdidas pasadas. Ante un mínimo rebote nos abalanzamos sobre las acciones sin esperar la confirmación de la reversión alcista, lo que inevitablemente conduce a más pérdidas. Una mala racha de Trading no se cura operando más. Por el contrario, operando menos. 

Por otro lado, debemos preguntamos cómo fueron las últimas operaciones que realizamos. Si estamos respetando las normas de entrada y salida de nuestro sistema.

Tenemos que analizar si nuestro sistema se puede aplicar a la tendencia del mercado de ese momento.
 Puede suceder que nuestra estrategia sea aplicable sólo cuando se confirman las tendencias alcistas. Si el mercado se comporta en forma lateral, terminamos comprando tarde y muchas veces cerramos las operaciones con pérdidas. 

Si los stop loss los pusimos demasiado rígidos a una trayectoria de precios esperada. A tal punto que un mínimo movimiento de las cotizaciones fuera de la trayectoria esperada nos hizo salir de las operaciones en forma incorrecta. O, por el contrario, los stop loss los establecimos demasiado alejados de los precios de compra y muchas veces nos sacan tarde de las operaciones. 

También debemos preguntarnos qué porción de nuestra mala racha corresponde a cuestiones imprevisibles: una medida inesperada de política económica que golpea las acciones o un hecho de corrupción que involucra al management de la empresa de la cual tenemos acciones. 


Compartí la experiencia 

Hablar y comentar nuestra situación con otra persona también puede ser una gran ayuda. Si esta persona es un Trader experimentado podría sernos realmente útil, ya que nos comprenderá y sabrá aconsejar acerca de qué hacer para encarrillar la operatoria. 

Por eso, si estás pasando por una situación similar. No te desesperes. Aferrate a la estrategia que tantos frutos te dio y esperá que el tiempo enderece los resultados. 

Hasta la semana que viene, 

Bruno Perinelli 
Para CONTRAECONOMÍA