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“Vemos desaceleración y muchos puntos de tensión en América Latina”

Paloma Piqueras, es la máxima responsable del área de Asset Management de BBVA a nivel mundial, cargo que ocupa desde el año 2012. Asimismo, desde mayo de 2014 asumió como responsable del desarrollo y coordinación del negocio Global Wealth del grupo. En una entrevista que publica este viernes diario El País de Uruguay, sostiene que la geopolítica y las jubuilaciones son claves, aun así, “América Latina es una oportunidad grande de crecimiento”
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Considera que desde 2012, año en que llego al BBVA a ahora, “las cosas han cambiado mucho en los últimos seis, siete años, creo que hubo dos cambios fundamentales. El primero, relacionado con los productos de inversión que estamos ofreciendo. Es que los cambios en las condiciones de los mercados más desarrollados, con tipos de interés negativos, han llevado a que busquemos distintas soluciones de inversiones para poder obtener rentabilidades positivas. Y el segundo gran cambio y evolución tiene que ver con el impacto de la digitalización en el mundo de la gestión de activos de la banca privada.”
Los cambios en los productos de inversión
“Tradicionalmente pensábamos que las entidades financieras debíamos dedicarnos solo a la comercialización del producto, pero el entorno macroeconómico de los mercados financieros ha hecho que estemos dirigiéndonos a brindar cada vez más un asesoramiento global y con inversiones diversificadas. Antes los clientes sabían en qué querían invertir y venían a solicitar ese producto en concreto, ahora vienen a buscar asesoramiento o inclusive a que les manejemos el dinero.”
Consultada acerca del panorama financiero actual, y si cree que puede seguir en aumento el retorno de capitales a los mercados emergentes, Piqueras expresó “esperamos que los grandes problemas que hubo en algunas economías emergentes (como Argentina o Turquía) hayan quedado un poquito atrás.”
Y continúa “si bien es cierto que desde principios de 2019 estamos viendo a nivel global que hay un poquito más de apetito por los mercados emergentes, vemos a nivel macro una desaceleración de los crecimientos y sigue habiendo muchos puntos de tensión que siguen pendientes (como los problemas comerciales entre China y Estados Unidos o la salida del Reino Unido de la Unión Europea) que nos pueden llevar a momentos de mayor volatilidad en los mercados.”
Los puntos de tensión
“Las decisiones estratégicas las estamos tomando con indicadores cuantitativos, con algoritmos que nos ayudan a decidir en qué invertir y que nos permite tener un posicionamiento con un horizonte de hasta tres meses. Es ahí cuando vamos valorando los picos de posible tensión que van sucediendo y vemos cómo los vamos implementando en la cartera, ahí se puede ser más táctico pero el gestor nunca puede olvidarse de la rentabilidad que espera su cliente y del riesgo que está dispuesto a tomar.
Las señales de la FED
“Tiene que haber políticas monetarias que sean predecibles y esperables. Es verdad que ahora parece que la Fed está abandonando el discurso de subas más fuertes que estábamos esperando. Eso puede ayudar a tener una mayor estabilidad en los mercados emergentes y en las bolsas, aunque puede contribuir a una debilitación del dólar estadounidense.”
Las perspectivas de los mercados en 2019
“Moderamos nuestra senda prevista de subidas de tipos de la Fed a solo una en 2019. A pesar de la mejora de la valoración, el momento en el ciclo ya no es favorable al crédito, y aparecen señales de deterioro. Para las bolsas el año se presenta con una valoración más atractiva pero la desaceleración macro empieza a impactar en los beneficios, y en las divisas, la previsión de unas condiciones financieras más laxas en EE.UU. implica que el euro pueda subir contra el dólar.”
La búsqueda de “seguridad” a la hora de invertir
“Si bien para algunos clientes no es lo más atractivo ni lo más frecuente, nosotros debemos intentar aproximar las inversiones con un horizonte de mediano y largo plazo. De hecho, la parte más importante de nuestro trabajo es definir qué combinación de activos debe tener un cliente para que su cartera de inversiones sea estratégica. Eso es lo fundamental a definir. A partir de ahí sí vamos tomando decisiones más tácticas, decisiones de más corto plazo que puedan traernos beneficios en rentabilidad, o que pueden beneficiarnos a efectos de diversificar nuestra cartera. Esa es una forma de minimizar los riesgos.”
Consultada acerca de un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, en el cual advierte acerca de las bajas tasas de ahorro e inversión de América Latina, Piqueras entiende que es una tendencia a revertir. “Desde BBVA vemos las diferentes geografías de América Latina y entendemos que es una oportunidad de crecimiento muy grande para nosotros. Podemos cambiarlo a través de la educación y la inclusión financiera. Si bien dependerá de la condición macroeconómica de cada país, vemos que hay un aumento cada vez mayor de la clase media en América Latina, lo cual previsiblemente indica que vamos a tener más capacidades de ahorro.”
Y concluye “estamos poniendo mucho el foco en la jubilación. Creemos que es uno de los problemas más importantes de América Latina y el mundo entero.”