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Pasó un año terrible para el mercado

Termina el año para el mercado argentino, y resta una última jornada para los mercados internacionales la próxima semana. Un año para el olvido, en el cual la brutal devaluación del peso impactó con extrema dureza sobre las ya debilitadas expectativas de la economía argentina. Las últimas subas hacen que el retroceso del índice Merval, en términos nominales, logre revertirse con lo mínimo. 

Los ADR’s argentinos sufrieron un golpe muy duro en el año, con bajas que oscilan entre el 30% y más del 70% en dólares, quedando literalmente licuadas casi todas las empresas argentinas que cotizan en Nueva York. Con relativas tormentas financieras sobre los emergentes, Argentina se lleva la peor performance en esta categoría, y dada la inestabilidad política y la incertidumbre económica cabe preguntarse si el país sigue mereciendo pertenecer a esta categoría. Las claves financieras para el 2019 siguen siendo: solvencia fiscal, disminución de la inflación y estabilidad cambiaria. Aunque es imposible disociar la variable electoral, y las consecuencias que de ello se deriven, especialmente ante la cuestión de la sostenibilidad de la deuda argentina. 

Indiscutible fue la influencia del riesgo soberano sobre la situación coyuntural, se elevó de tal forma que dinamitaron las paridades de los títulos públicos argentinos. Por poner el caso del DICA, cayó casi 40% o el AO20 13%. 

Las últimas ruedas en Estados Unidos parecerían dar un cambio de tendencia, aunque no hubo rally navideño, y el protagonista fue exclusivamente la altísima volatilidad. Las esperanzas de un acuerdo comercial con China y una política monetaria menos restrictiva de la FED son cuestiones centrales para analizar lo que se viene en los mercados del norte. Y también, para la super volátil Argentina.


Mauro Morelli
Analista


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