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Los inversores temen que a ricitos de oro se le esté cayendo el pelo

Las bolsas europeas "felicitan" la Navidad con nuevas caídas
  • Jeremy Powell mostró un inquietante panorama a los inversores
  • La ruptura de soportes hace muy improbable un suelo cercano
  • Las bolsas y el resto de mercados están de lleno en un proceso de ajuste de valoraciones

Nuevas caídas en esta jornada semifestiva en las bolsas europeas, con un bajo volumen de contratación, y la sensación entre los inversores que ni rally final de año, ni maquillaje de navidad, ni compras de oportunidad. “La situación ha cambiado tan negativamente en los últimos tiempos, que si alguien hace unos meses nos hubiera dicho con qué sensación acabaríamos el año en los mercados, no le habríamos creído”, nos comentaba un operador hace unos minutos.
En este cierre de mercado especial, vamos a publicar la opinión, una fundamental y otra técnica, de dos prestigiosos analistas españoles, las cuales nos ayudarán a fijar el escenario en el que nos movemos. Veamos:
Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de Renta 4 Banco: Tal vez para responder la pregunta que está pasando en las bolsas (americana), hay que mirar a otros mercados que nos indican falta de confianza en el crecimiento económico, como el petróleo, que ha bajado un 10% esta semana y está en mínimos del último año y medio o los bonos, con los tipos de interés bajando (el T bond cerró el viernes a un tipo de interés del 2,78%) o el del oro. Si fuese cierto, como decía la Fed hasta hace poco, que la economía americana está lanzada, el petróleo y los tipos de interés de largo plazo no bajarían, más bien subirían.
Además, para responder a la pregunta hay que mirar también no a lo que hizo la Fed (subir tipos) sino a lo que dijo Powell en la rueda de prensa.
El tono angustioso de Powell ha alarmado a los inversores.
¿Qué es lo que dijo Powell que gustó tan poco a los inversores? A nuestro juicio claramente lo que alarmó a los inversores fue el tono tan negativo que transmitió Powell sobre el futuro inmediato de la economía norteamericana. Un tono que en algunos momentos llegó a ser angustioso, evidenciando en su lenguaje corporal una preocupación que iba más allá de las palabras y que probablemente puso muy nerviosos a los que lo escucharon. En ese contexto, lo de menos era que rebajase de dos a tres las subidas de tipos previstas para el año que viene, lo importante era el motivo por el que lo hacía, a saber, que se ven nubarrones en el horizonte. Es justo lo contrario a ese escenario idílico del "goldilokcs" que muchos predicaban a principios de año. No es una economía que crece con inflación baja y tipos bajos. Es más bien una economía débil con tipos subiendo. Una combinación que no gusta a los inversores.
Las Bolsas y los restantes mercados, empezando por el de crédito, están metidas de lleno en un proceso de ajuste de valoraciones, que es consecuencia inevitable y necesaria de la normalización de las condiciones monetarias y del fin del ciclo de crecimiento económico basado en la acumulación de deuda. Ese proceso de ajuste de valoraciones está más avanzado en Europa y menos en EE.UU, pero va a llevar algún tiempo, en nuestra opinión. Nadie sabe el ritmo del ajuste, ni la forma (¿Brusca? ¿Caótica? ¿Ordenada?). Nuestra sensación es que la Fed y los restantes Bancos Centrales han renunciado ya a la idea de evitar ese ajuste de los mercados (al revés, lo desean) y que su esfuerzo se concentra en intentar que el ajuste dañe lo menos posible a la economía real y, para ello, que no genere movimientos muy desordenados en los mercados.

Nicolás López de M&G A.V.: La ruptura de los índices norteamericanos de los niveles de soporte que habían aguantado a lo largo del año hace muy improbable la posibilidad de un suelo cercano. Al contrario, el escenario más probable ahora es la continuidad de la fase bajista hacia los mínimos de 2016 en el caso de los índices europeos (- 10% respecto a niveles actuales) y con un objetivo más incierto aunque de un orden de magnitud similar en el caso de EEUU.Si esto fuese así, y pensar que es así no deja de ser una conjetura que puede ser totalmente errónea, lo que está pasando en diciembre, un mes en el que el S&P, el Dow y el Nasdaq acumulan caídas de más del 12%, las peores caídas de diciembre desde el año 1931, es ya un "crack a cámara lenta" y supone un serio golpe a la confianza de unos inversores a los que la Fed decía hasta hace muy poco tiempo que la economía norteamericana iba muy bien. Una confianza que la Fed y los restantes Bancos Centrales han logrado construir con mucho esfuerzo y que ha sido la clave de bóveda de la recuperación económica puede verse destruida en un par de meses.
Los índices norteamericanos han roto con violencia los niveles de soporte que veníamos considerando críticos. Por debajo de ellos no hay niveles claros hasta muy lejos, por lo que la única referencia que podemos manejar son los niveles de retroceso de Fibonacci más habituales en las correcciones. Asumiendo que el S&P 500 está desarrollando una corrección al ciclo alcista desde febrero de 2016, los objetivos de caída más probables serían el 2.390 (50% de retroceso) y el 2.250 (61,8% de retroceso). La alternativa sería considerar que estamos corrigiendo no sólo el proceso alcista desde 2016 sino todo el proceso alcista desde 2009. En este caso la corrección podría llevarnos a la banda 2.150-1.850.

Nos encontramos en plena fase bajista con un nivel de volatilidad muy elevado que probablemente va a continuar en las próximas semanas. En el caso de Europa tenemos un nivel de soporte muy importante en todos los índices en los mínimos de 2016 (Ibex 7.600, Eurostoxx 50 2.700…). Creemos que ese sería el objetivo máximo de caída y esperamos que en los próximas semanas/ meses, dependiendo de cómo sea de rápido el proceso, se forme un suelo importante por encima de esos niveles. En el caso de los índices norteamericanos la ausencia de zonas de soporte cercanas hace más difícil anticipar dónde puede producirse el suelo. Evidentemente no podemos estar totalmente seguros de que no estamos ante una nueva gran crisis al estilo de la de 2008-09, pero en nuestra opinión es muy poco probable que así sea. Eso sí, cada uno tiene que ver el riesgo que puede asumir y si están en condiciones de aguantar una corrección intensa como la que estamos teniendo y que es probable que todavía tenga recorrido por delante.

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