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El Gobierno sólo pudo renovar el 64% de las Letes y se enciende una alarma de cara al último super martes

En una jornada de gran convulsión en los mercados, el Gobierno afrontaba importantes vencimientos tanto en Letras del Tesoro en dólares (Letes) como en Letras de Liquidez del Banco Central (Leliq) y los resultados obtenidos no fueron los mejores.
El dato más preocupante se observó en el bajo ratio de renovación de Letes, que llegó solamente al 64%. Así, de los 1.039 millones de dólares que vencían, se colocaron 667 millones a 224 días y a una tasa nominal anual del 6%.
"Esto demuestra que todavía sigue habiendo un mercado acotado. Se lograron bajar las tasas, pero después del acuerdo con el FMI que despejó el riesgo de default, hubiera esperado un ratio de renovación más alto", indicó a este medio Federico Furiase, director de Eco Go.
Por el lado de las Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos (Lecap) a 139 días, el Ministerio de Hacienda informó una adjudicación de $26.956 millones a una tasa del 59,34%.
El resultado más auspicioso se observó en la subasta de Leliq, donde se logró renovar prácticamente la totalidad de los $109.520 millones correspondientes a la fecha y a una tasa de 72,409%, que si bien se mantuvo en niveles récord, tuvo una leve baja por segunda jornada consecutiva.
Los especialistas anticipan que esta caída en la tasa será transitoria, producto de los mega vencimientos de la próxima semana tanto de Leliq como de Lebac, que causarían picos de tasa durante octubre y noviembre.
Así, el Central afrontaría su último super martes por $240.000 millones, en su mayoría a cargo de las entidades bancarias. Este desarme, a su vez, podría llevar a una parte de los tenedores no bancarios a dolarizar sus carteras, aprovechando el menor nivel del tipo de cambio de los últimos días y especulando con una lógica suba que no tendría un gran contrapeso por el lado de la oferta.
"El escenario más optimista sería que una parte importante de los ahorristas roten al plazo fijo. Haría el programa monetario menos recesivo porque le pondría un techo a la suba de la tasa de Leliq y por otro lado, aumentaría el multiplicador monetario al aumentar los depósitos", explicó Furiase.