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Gradualismo sin inversión es como fernet sin coca


Por Salvador Di Stefano
Se baja gradualmente el gasto, pero sin inversión no suben los ingresos públicos. El ambiente de negocios no luce atractivo.
El plan gradualista no da resultados porque no hay inversión, se baja gradualmente el gasto, pero sin inversión no suben los ingresos públicos. El déficit sigue alto, la inflación y devaluación le ponen incertidumbre a la economía. Si a esto le sumamos que la reforma tributaria es amarreta y la reforma laboral no termina de nacer, el ambiente de negocios no luce atractivo. El fernet sin coca no es agradable, el gradualismo sin inversión no existe.

En este escenario el Banco Central ha cambiado la política monetaria y cambiaria sin previo aviso, comunicación o previsión. Tal vez sea una política monetaria diseñada en la jefatura de gabinete y no en el seno del Banco Central. A continuación, lo que creemos que son los cuatro pilares de la nueva política monetaria y cambiaria.
1) No toma más dinero del exterior: El gobierno no toma más dinero del exterior saliendo a colocar bonos, esto le generó una suba de los bonos en dólares, que hoy muestran menores rendimientos que una semana atrás. La consecuencia de esta medida es que ingresarán menos dólares, por ende, el tipo de cambio tenderá a devaluarse, todo lo contrario a lo que sucedía en los dos años anteriores, cuando funcionaba la bicicleta, hoy la bicicleta no es ni un monopatín.
2) Se financia en el mercado interno: El gobierno buscará financiarse en el mercado interno, tanto en pesos como en dólares, esto traerá como consecuencia una suba de la tasa de interés, y un cambio en el costo de oportunidad de los negocios. Mayores tasas implicarán menos actividad económica, y por ende dificultad para cumplir las metas fiscales. El Estado financiándose en el mercado interno le quitará posibilidad de financiamiento a la pequeña y mediana empresa.
3) La tasa de interés permanecerá neutra o levemente positiva frente a la inflación. El Banco Central bajo la tasa de referencia al 27,25% anual, y la tasa de las lebac a 30 días se ubica en el 26,5% anual, esto implica 1,5% por encima de la inflación minorista de los últimos 12 meses. El Banco Central buscará alinear esta tasa con la que pagan los bancos por plazo fijo a 30 días. Se tratará de que no tengamos una tasa excesivamente elevada que atente contra las inversiones, para ello sería necesario que el gobierno apueste a una baja sustancial de la inflación.
4) El mix de sequía, suba de tarifas y tipo de cambio le ponen un piso a la inflación: La inflación para el año 2018 tiene un piso en el 20% anual, de allí para arriba estará el número final. El gobierno por un lado pretende aumentos salariales del 15%, pero con Empleados de Comercio acordó un 6% de retroactivo del 2017, 15% de aumento anual, y revisión en 9 meses que sería en enero de 2019. El sueldo se incrementa en abril y agosto, el salario mínimo quedaría en $ 23.500 de bolsillo. Estos mayores costos, con ventas estables e imposibilidad de trasladar costos a precios, generan un escenario de escasa rentabilidad para los empresarios.
Conclusión
La política monetaria y cambiaria estará subordinada al resultado fiscal del gobierno. Si no crecemos el 3,5% el déficit fiscal será más elevado que el esperado, por ende, habrá que buscar más dinero para financiarlo, subirá más la tasa, el país crecerá menos y el tipo de cambio subirá más.
El gobierno debería comenzar un ambicioso plan de privatizaciones, o reabrir el blanqueo, o financiarse con un crédito del FMI a tasa muy baja y largo plazo, o tomar deuda directamente de un grupo de bancos para despejar las dudas de la coyuntura. Se necesitan U$S 18.000 millones para cerrar el financiamiento del año 2018.
Mientras esto no ocurra, el Banco Central puede vender dólares hoy para atemperar la suba del tipo de cambio, pero no podría seguir realizando esta operación eternamente, ya que se quedaría sin reservas.
El plan económico adolece de propuestas que generan cambios estructurales, la herencia es muy pesada, nadie quiere pagar costos y el ajuste cae sobre el sector privado. Los gobernantes luchan por más marketing y menos trabajo, Los Palmeras en la 9 de julio, la reelección de Mauricio en Parque Norte y así seguimos.