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Por la burocracia y el riesgo cambiario los inmuebles apto crédito cuestan 10% más (ya no quedan deptos de US$ 50.000)

Aletargado o incluso paralizado desde que en noviembre de 2011 se instauró el cepo cambiario, el mercado inmobiliario comenzó a moverse el año pasado fundamentalmente con los créditos hipotecarios ajustados por UVA.

Desde el lanzamiento de este instrumento (abril de 2016) se han otorgado aproximadamente $ 56.300 millones en créditos hipotecarios en UVA y el stock creció 106%. Solo en Córdoba Bancor otorgó 1.000 de estos préstamos.

"El impacto se nota: hoy entre un 20% y un 25% de las operaciones se hacen por esta vía", señala Martín Dahan, titular de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (Cacic). Coincide en ese número Sergio Villella, operador inmobiliario de vasta trayectoria en el mercado local.

Pero ambos señalan: la demanda supera ampliamente la oferta y no se consiguen productos para el grueso de los que aplicaron para este tipo de préstamos, ubicados en el rango de 1 y 2 millones de pesos. "Hoy no hay productos de US$ 50.000", dice Villella, titular de la inmobiliaria que lleva su nombre.

Esa demanda creciente se combina con otros factores que hacen que el valor de los inmuebles apto créditos UVA sea un 10% más caro que el precio de mercado.

"Las propiedades apto crédito tienen un plus de un 10% para cubrir el riesgo cambiario, los costos impositivos y la demora en la asignación del dinero", comenta el especialista.

En la misma línea se pronuncia Dahan: "las demoras en activar los préstamos, que son de al menos 90 días y la suba de costos de construcción por encima de la suba del dólar que se trasladan a precios ante un stock acotado, hacen que el precio para ese demandante sea mayor".

A eso hay que sumarle un costo "extra" al comprador: tanto el Banco Nación como Bancor, los que más créditos otorgan en Córdoba, no venden dólares y el oferente si bien pacta la operación en pesos, quiere "los verdes" a la hora de entregar su propiedad.

¿Qué puede pasar en 2018?
Sin dudas que los vaivenes de la divisa norteamericana impactan -como lo hicieron siempre- en el mercado inmobiliario.

"Mientras el dólar se estabilice todos los meses se mejorará poco a poco, como ocurrió el año pasado; pero el principal escollo sigue siendo aumentar la oferta de nuevas propiedades con escritura", opina Dahan, aunque recalca que tanto la Provincia como el Municipio local han agilizado los trámites en Catastro y el Registro de la Propiedad.

La suba del dólar y de las tasas -que, por ejemplo, en un crédito de 1,2 millones de pesos hará que la cuota pase de 4.500 actuales a 5.400 pesos - tampoco impactará en la demanda, opina Villella para quien también la clave está en mejorar el stock de productos.

Una idea para tal fin fue lanzada con bombos y platillos: créditos para viviendas con boleto de compraventa. Su impactó en el mercado fue nulo. (GL)