La tensión con el Central se va a profundizar


El Gobierno tiene que presentar un plan económico, mientras la gente todavía confía en el Presidente.
El presidente dice que no tenemos que endeudarnos, pero se toma mucha deuda y cara, el déficit no baja, faltan señales claras y los inversores van a inversiones refugios, el peso pierde protagonismo.

El gobierno nacional salió a colocar deuda por U$S 9.000 millones, en tres tramos
1) U$S 1.750 millones a 5 años a una tasa del 4,625% anual.
2) U$S 4.250 millones a 10 años a una tasa del 6,0% anual.
3) U$S 3.000 millones a 30 años a una tasa del 6,95% anual.
Resultan interesantes algunas comparaciones, la tasa en Estados Unidos a 5 años está en 2,25% anual, por ende, el riesgo de este bono fue del 1,58% anual. El bono americano a 10 años rinde el 2,43% anual, por ende, el riesgo de este bono fue del 3,57% anual. El bono americano a 30 años rinde el 2,76% anual, por ende, el riesgo de este bono es del 4,19% anual.
Mientras colocamos a más largo plazo, nos piden una tasa mucho más alta. Podría decirse que los inversores internacionales que compran un bono a 10 años argentino, logran en 4 años la misma tasa que lograrían comprando un bono del tesoro de Estados Unidos. Tenemos que pagar dicho precio, porque somos un país con un gran déficit fiscal y de balanza de pagos.
La referencia sobre un país de la región también nos muestra como muy riesgosos, por ejemplo, México está atravesando una crisis política sin precedentes, con una elección presidencial en julio próximo, y con un gran conflicto con el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá.
Sin embargo, colocó un bono a 10 años a una tasa del 3,8% anual, y a 30 años al 4,6% anual, en niveles muchos más bajos que los nuestros.
Brasil es otro país para comparar, para el año 2018 proyecta un PBI en torno de los U$S 1.950 billones, un crecimiento del 2,7% y una inflación del 4% anual. Argentina proyecta para igual año un PBI de U$S 620.000 millones, un crecimiento del 3,5% anual, y una inflación del 15% anual.
Claramente Argentina tiene un problema estructural muy importante, ya que no logra igualar la performance de los países vecinos, y esto nos genera un mayor riesgo que se observa en la tasa de retorno de los bonos colocados en el exterior. Lo que se llama riesgo país.
Para los argentinos, las tasas de retornos que se consiguieron este jueves son un 15% inferiores, ya que hay que abonar el impuesto a la renta financiera. En este escenario, colocar dinero a 10 años en Argentina en dólares a una tasa del 5,1% anual libre de impuestos luce elevado en función de las rentabilidades logradas en el mundo, pero luce bajo para la cultura de inversión que tiene el argentino medio.
La tensión con el Central se agudizará
La interna entre el Banco Central y el equipo económico se dirimió a favor del equipo económico. La tasa de las lebac que estaban en torno del 29,5% anual, bajaron a niveles del 27,0% anual.
El dólar mayorista que se ubicaba en niveles de $ 17,30 antes que se desatara el conflicto, este jueves cerró en $ 18,60.
La bolsa estaba en los 27.000 puntos, ahora se ubica en torno de los 32.000 puntos, la pregunta obligada es: ¿Qué está viendo el mercado?
El mercado ve que el conflicto de intereses entre el equipo económico y el Banco Central tenderán a profundizarse, a tal punto que no se descarta la salida de Federico Sturzenegger y el eventual reemplazante podría ser Pedro Lacoste quien fuera socio y amigo de Alfonso Prat Gay.
Esto implica que la política monetaria esta al garete, y que nada serio se puede tomar con las medidas anunciadas. Habría que esperar más cambios y nuevas políticas.
El anuncio de una meta de inflación que crece del 10% al 15% anual, sin la explicitación de medidas a tomar, es poco serio. El mercado observa que la inflación sigue su curso ascendente, las tasas netas del impuesto a la renta financiera son muy amarretas, y el dólar un buen refugio al precio que se ofrezca en el mercado, porque los inversores no están buscando un negocio, buscan resguardo de valor.
Hace falta un plan
- El gobierno no explicito ningún plan de ajuste serio que permita suponer para el año 2018 un déficit fiscal (primario más intereses) inferior a los U$S 34.000 millones.
- Dicho déficit lo piensa cubrir con dólares obtenidos del exterior, y pesos del mercado doméstico. Los dólares que ingresen apreciaran el tipo de cambio, pero cuidado que los pesos que saque del mercado pueden dejar sin financiamiento al sector privado y generar una recesión que a futuro le imposibilite al gobierno cumplir las metas fiscales 2018.
- En este contexto de un 2018 con una inflación similar al 2017, y un dólar en suba, lo mejor pasa por tener cosas, y nada mejor que comprar acciones en bolsa o propiedades.
- Este gobierno no se salva con la cosecha 2018, los pronósticos de seca son cada vez más certeros, no tendremos una cosecha record, y a pesar de la baja de retenciones el campo no muestra rentabilidad en campo alquilado que representa el 70% de la producción argentina.
- La consigna es ir a activos que sean resguardo de valor, acciones, propiedades o dólar billete. Invertir en pesos es muy conveniente si usas ese dinero para pagar alguna deuda que tomaste para pagar activos o servicios, como, por ejemplo: coloco los pesos en Lebac para pagar la cuota del departamento, el auto o el pasaje que compre.
- Falta confianza, no hay baja de impuestos, los servicios suben y los salarios no se actualizan. Las rentabilidades son escasas y el humor social es negativo. Por este camino no salimos, que se apuren a explicitar un plan económico e inyectar más dinero al mercado, todavía la gente confía en el presidente no hay que perder ese gran activo.