Bancos extranjeros celebran las reformas, pero cuestionan los beneficios a las fintech

El titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, celebró las reformas que impulsa el gobierno de Mauricio Macri y sostuvo que “la buena noticia es que Argentina parece que decidió encarar de manera frontal los cambios necesarios para su definitiva normalización”.
“Hace casi un año, planteaba la necesidad de racionalizar el sistema tributarioy que el costo del ineficiente y del que evade no lo absorba quien cumple sus obligaciones”, recordó Cesario este mediodía, durante el tradición brindis de fin de año con la prensa.
“El tema estaba y está vinculado, entre otras cuestiones, a la urgencia de darle a la economía competitividad para que de una vez por todas se desaten las energías y potencialidades que tiene el país para encarar un proceso de crecimiento y desarrollo”, aseguró el representante de la entidad que nuclea a los bancos de capital internacional con presencia en la Argentina.
“El esfuerzo es grande, pero como ha expresado el Presidente, necesita que todos cedamos un poco en beneficio del conjunto social. No queda otro camino si queremos poner fin a décadas de atraso y descontrol”, remarcó.
En insistió en que “todo este esquema requiere a su vez de un mercado de capitales capaz de atraer el ahorro de los argentinos y complementar al sistema". "Por eso -añadió- es importante avanzar con la reforma del mercado de capitales y en la creación de nuevos y modernos instrumentos de ahorro”.

Alerta por la banca digital

Al hablar sobre la situación del sistema financiero, Cesario explicó que el sector “también está encarando su transformación" y "se ha adaptado a la nueva política manteniendo su solidez y fortaleza, y acelerando su vocación por la competencia”.
“Hacia el futuro, avanzaremos más en el uso de la banca electrónica, las sucursales inteligentes y otras acciones sin necesidad de cercanía física", vaticinó Cesario.
Basó su optimismo en que “las reformas mencionadas mejorarán las condiciones operativas de los bancos, ya que no es posible ser competitivo cuando la presión tributaria es igual o superior a las utilidades del sector”.
“Hacia el futuro, avanzaremos más en el uso de la banca electrónica, las sucursales inteligentes y otras acciones que sin necesidad de la cercanía física hagan llegar nuestros servicios a los lugares más alejados o menos poblados del país”, anticipó.
No obstante, maró un contrapunto con las Fintech: “Donde existe divergencia es con las que operan medios de pago (con determinados beneficios fiscales) y con las que otorgan créditos sin tener las mismas condiciones ni regulaciones que rigen para los bancos”.
“Lo que pedimos es competir en un plano de igualdad y no contra empresas con beneficios fiscales (pagan la mitad de ingresos brutos y las radicadas en el polo tecnológico de CABA están exentas por diez años), y laborales (70% del crédito fiscal en las contribuciones patronales), que paradójicamente no trasladan dichos beneficios al consumidor y tienen un costo financiero total superior al de cualquier entidad bancaria”, planteó Cesario.
“La vigencia de reglas de juego claras e iguales debe ser un foco central de la competitividad”, reclamó.


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