LLEGA LA TEMPORADA DE SANDALIAS, ¿UN PROBLEMA O UN PLACER PARA LOS PIES?

Desde dolores de cuello, hasta roturas de tobillos, callos, ampollas, e incluso migrañas, pueden ser algunos de los problemas cuando empezamos a usar sandalias. ¿Cuáles son las herramientas aliadas para lucirlos sin sufrir?


 Con la llegada del verano y las temperaturas altas, los pies empiezan a sufrir y a pasar por uno de los períodos del año más delicados. El cambio de zapato cerrado a zapato abierto, dejar de usar medias y empezar a usar sandalias, son los principales motivos para comenzar con las problemáticas típicas de los días de calor.
A pesar que las sandalias son muy frescas y cómodas para andar, no permiten amortiguar el impacto contra las superficies duras debido a la fina goma o suela que poseen ni contener el pie de manera segura. Es típico también que causen ampollas. Esto ocurre porque el pie está expuesto a un nuevo calzado, lo que hace que algunas partes del mismo froten los pies, mientras se camina, produciendo ampollas. Las tiras de las sandalias aunque son vistosas, también pueden ser enemigas para la piel sensible.
Corina Kirby, Category Marketing Manager para Amopé, nos cuenta cuáles son los problemas más frecuentes que aparecen en la época de calor son:
  • Molestias y dolores en pies y espalda: con el uso de las sandalias, hay una distribución despareja del peso corporal y tiende a ocasionar tanto molestias en los dedos como en la espalda. En el caso de las sandalias de taco alto, este afecta la postura, ya que como levanta de atrás y envía hacia adelante se provoca una retroversión de cadera, aumentando la tensión de espalda y cuello.
  • Riesgos de esguinces: la articulación que más sufre es el tobillo, aumentando el riesgo de sufrir un esguince respecto al apoyo normal del pie.
  • Ampollas: se deben a la fricción de la piel desnuda contra la sandalia, acumulando líquido hasta el punto de provocar una herida.
  • Sudoración: con exceso de sudoración, se genera humedad en el pie, generando incomodidad a la hora de usar sandalia, ya que se vuelven resbaladizas, pudiendo causar alguna caída.
  • Durezas: las altas temperaturas y los pies expuestos al aire libre, pueden provocar sequedad, sobre todo en talones, en donde los bordes empiezan a ponerse blancos y duros por la falta de hidratación.
  • Infección u hongos: el problema más típico es el pie de atleta, que aparece en dedos, generando piel enrojecida, seca y con escamas. También pueden aparecen grietas o ampollas, que al abrirse o romperse pueden ser muy dolorosas.


Para poder disfrutar del verano sin sufrir molestias, Amopé, la marca especialista en el cuidado de pies tiene la solución: las plantillas Gel Activ® especiales para sandalias, que ofrecen mayor comodidad al pie y están confeccionadas con un suave gel que absorbe los golpes al caminar y mantiene los pies relajados durante todo el día. Esta plantilla proporciona comodidad invisible ya que tiene un diseño extra delgado que se oculta completamente cuando se usan sandalias o zapatos abiertos. La plantilla no aprieta los dedos y ayuda a la mujer a tener los pies cómodos durante todo el día.
Cuando pensamos en el verano, las mujeres quieren estar lindas pero cómodas. Amopé ofrece soluciones profesionales y prácticas para el cuidado de pies, generando una real diferencia respecto de cómo lucen y se sienten.