“Si el sistema sigue tan unitario, van a aparecer voces independentistas, como en Cataluña” (Giordano advierte)

Quizás jugando al “policía bueno” y “policía malo” de las películas, el gobernador Schiaretti marcó -diplomáticamente- lo que puede perder Córdoba en la próxima discusión de impuestos. Y tensando la cuerda, su ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, fue más allá: “si el sistema sigue siendo tan unitario, no descarto que aparezca alguien con tono independentista y que quiera hacer en Córdoba lo mismo que pasó en Cataluña”.


Medio en broma, el mismo presidente Macri supo decir hace un año: “si los cordobeses tuvieran mar, ya se hubieran independizado hace rato”.
De cara la discusión de impuestos que viene tras las elecciones, el gobernador Schiaretti y su ministro de Finanzas mostraron ayer en las Jornadas de Infraestructura, que el tema va subiendo de tono.
Políticamente muy correcto, “el Gringo” usó un Powerpoint para mostrar a los empresarios que Córdoba no puede seguir cediendo recursos: “en el último ciclo (aludiendo al kirchnerismo) Córdoba transfirió vía retenciones US$ 10.000 millones para abaratarle la vida a los porteños”.
La referencia alude a los subsidios a los servicios públicos a CABA (“la ciudad más rica de latinoamérica”, enfatizó Schiaretti) y Gran Buenos Aires.
Asumiendo que el electorado ha decidido un nuevo ciclo político, Schiaretti viene preparando el terreno para la gran discusión que viene: un nuevo reparto de impuestos donde nadie quiere perder en un contexto de déficit fiscal nacional.
El proyecto de Presupuesto Nacional -dijo el gobernador ayer en las 4tas Jornadas de Infraestructura de la Cámara Argentina de la Construcción- lleva el reparto de impuestos de 2018 a una relación 58% para la Nación y 42% para las Provincias.
Mostrando la solvencia fiscal de Córdoba, Schiaretti abundó que el resultado operativo de las cuentas provinciales (el equivalente a la “rentabilidad de un empresa”) será del 16,7% este año, lo que permite obtener los recursos para el plan de obras públicas de US$ 5.747 millones que lleva adelante.
Con tono mesurado y con muchos datos, “el Gringo” les dijo a los empresarios que si prospera el reclamo de María Eugenia Vidal para recuperar el Fondo del Conurbano (equivaldría a una pérdida de $ 7.000 millones en 2018 para Córdoba), la obra pública se vería resentida.
Reclamar los $ 42.000 millones del Fondo del Conurbano (como pretende Buenos Aires) sin poner en la balanza los $ 75.000 millones en subsidios de tarifas -sostiene el gobierno- es mostrar sólo un lado de la moneda. “Confío en el criterio de la Corte”, dijo Schiaretti contra algunas versiones que sostienen que habrá un fallo favorable al pedido de Vidal después de los comicios.
En la misma línea, pero mencionando un tema tabú, el ministro Osvaldo Giordano cerró las Jornadas de Infraestructura dejando una definición incómoda: “si el sistema sigue siendo tan unitario, no descarto que aparezca alguien con tono independentista y que quiera hacer en Córdoba lo mismo que pasó en Cataluña… eso tendría graves consecuencias económicas, pero puede darse si se sigue tensando de la cuerda”.