Se conoció la reforma tributaria: baja ganancias, cheque y gravan renta financiera

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne presentó este martes el proyecto de Ley de Reforma Tributaria, un bosquejo de una reforma gradual que terminará de implementarse  en cinco años y que esperan que sea neutra en términos de recaudación.  "Seremos graduales porque tenemos que bajar el déficit", aclaró para justificar que la baja de la carga impositiva será escalonada por un monto equivalente al 0,3% del Producto Bruto Interno por año si este no creciera. 

Los cambios más notorios se dan en impuestos internos, Ganancias y en Aportes patronales. Sobre estos últimos, todos los salarios quedarían exentos en 2022 hasta los $12.000 mensuales brutos y solo se pagarán aportes sobre la diferencia. En este sentido, al ser en general los trabajadores de menos remuneración los más expuestos al trabajo informal, el ministro consideró que se trata de un "importante incentivo para la formalización" de los más de cinco millones y medio de trabajadores en negro.No obstante, las proyecciones de Dujovne marcan un incremento de la menos 0,5% la capacidad potencial de crecimiento de la economía. Por eso considera que, a la larga, esta mejora que favorecerá a los consumidores, no repercutirá negativamente sobre lo ingresos del fisco.
La implementación, en caso de aprobarse el proyecto de ley sin modificaciones, implicaría que en 2018 el mínimo no imponible sería de $2.400, monto que se incrementaría a $4.800 en 2019 y así sucesivamente hasta los $12.000. Para compensar esta exención "se elimina el esquema de reducción de contribuciones por zona geográfica" y se unifican las alícuotas patronales del sector privado en 19,5%. También "se elimina gradualmente el límite máximo" de los aportes personales (actualmente de $82.000). Y, además, se equipara la carga tributaria de los autónomos con la de los empleados en relación de dependencia.
Por el lado de Ganancias, el proyecto propone una baja gradual del impuesto para las empresas. Así, sobre aquellas ganancias que se reinviertan, el impuesto pasa del 35% actual al 30% en 2019 y al 25% en 2021; mientras que aquellas que se distribuyan a sus accionistas y dueños pagarán impuestos "para completar el 35% de carga total".
Con esta medida y otras como la devolución anticipada de IVA retenido por inversiones, Dujovne se mostró confiado que incentivará la inversión, sobre la cual detalló que se encuentra por debajo del promedio de la región. Además, el ministro detalló que en el promedio de los países de la OCDE este impuesto es del 22% yen América Latina, del 27%.
Para compensar la baja de Ganancias a las empresas, el proyecto propone ampliar el alcance del impuesto a las Ganancias de personas físicas. Por un lado, el mínimo no imponible modificado a fines del año pasado-y que significó una pérdida de ingresos para el fisco de 0,6 punto del PBI- no se toca. Y se le agrega el impuesto a las Ganancias sobre los activos financieros, que hasta ahora están exentos.
Esta suerte de impuesto a la renta financiera recará sobre activos en pesos (bonos, acciones, plazos fijos, Letras, Lebacs) con una alícuota del 5% que irá subiendo conforme se estabilice la inflación y sobre los activos en dólares o indexados (UVA, CER, dolar-liked) con una carga del 15%. Y aunque no hay mínimo no imponible en el proyecto de ley, las estimaciones del Gobierno se hicieron calculando un mínimo de ganancias financieras de $52.000 al año. Con este impuesto nuevo, el Gobierno estima que recaudará en 2018 0,2 puntos porcentuales del PBI. Los extranjeros estarán exentos.
Pese a que en el mundo de las finanzas rechazaron esta normativa, para el ministro esto no afectará en nada el crecimiento del mercado de capitales doméstico. Además aseguró que se trata de un impuesto a las ganancias que no provienen del trabajo menor al que se aplica al trabajo y la inversión en la economía real y agregó que todos los países vecinos tienen este impuesto. "Es de estricta equidad", consideró.
Respecto de los impuestos internos, se crearán una serie de impuestos a los"productos no saludables" y aquellos que produzcan gases de efecto invernadero, en esencia los combustibles. Así, los impuestos a los cigarrillos pasarán a ser del 70% más un impuesto mínimo fijo, sobre las bebidas azucaradas, cervezas y espumantes pasará a ser del 17%, para los vinos del 10% y para las bebidas alcohólicas de mayor graduación la alícuota irá del 20 al 29%.
Para los combustibles en un primer momento la carga no variará, pero al pasar de ser impuestos "ad valorem" -es decir proporcionales al precio del bien- a impuestos de suma fija, futuras subas de precio no se verán amplificadas por el efecto impositivo, lo cual, celebró Dujovne, le restará volatilidad al precio de las naftas.
Otra novedad es la eliminación del impuesto a la transferencia de inmuebles (ITI), "una complicación para la compra de las primeras vivienda". Se compensará con un impuesto a la ganancia de capital ajustada por inflación realizada con la venta del segundo inmueble con una alícuota del 15%.
Respecto del IVA remarcó la fuerte baja a los productos de electrónica y a los autos y motos de media gama, cuyos impuestos bajan al 0%. Por el contrario, para embarcaciones y motos de gama alta y para aeronaves el IVA se incrementará del 10% al 20% para compensar.
Lo impuestos distorsivos y la pulseada con las provincias
El ministro Dujovne dedicó todo un apartado a los impuestos que generan distorsiones en cascada, los Ingresos Brutos (II BB) y el impuesto al los créditos y débitos bancarios, conocido como impuesto al cheque,  cuyo 30% también se reparte con las provincias.
Al respecto, sostuvo que se tomará como pago a cuenta de ganancias, al  impuesto al cheque, al tiempo que señaló que "se trabajará con las provincias en la eliminación de ingresos brutos, sellos y las aduanas interiores".
Los mandatarios provinciales pondrán la lupa sobre la baja de impuestos coparticipables que golpeará sus finanzas, sobre todo si cumple con la reducción de ingresos brutos y sellos, dos tributos provinciales que el ministro consideró nocivos
También anunció que se aumentará gradualmente hasta 100% el porcentaje del ICDB (incentivos a la concentración geográfica) que pueda pagarse a cuenta de ganancias. Se trabaja en acuerdos con las provincias para que reduzcan gradualmente las alícuotas de los impuestos a los ingresos brutos y a los sellos.