“Los Diputados me prometieron que la Ley de responsabilidad penal empresaria será sancionada el 1 de noviembre”, señaló la titular de la Oficina de Anticorrupción, Laura Alonso.



Con la participación de cerca de 200 funcionarios, jueces, fiscales, altos ejecutivos de empresas, referentes de la lucha anticorrupción de la Argentina y América Latina, y responsables de cumplimiento de las principales compañías que operan en el país, se realizó ayer el II Congreso Internacional de Compliance, organizado por la Asociación Argentina de Ética y Compliance y Thomson Reuters, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Durante la apertura, Carlos Rozen, presidente de la Asociación Argentina de Ética y Compliance y socio en BDO Argentina, recordó que el año pasado dijo que “la Argentina va a necesitar  5000 compliance officers. Hoy no tengo miedo de decir 10.000, porque si sale la ley de responsabilidad penal de las personas jurídicas, que va a salir, hasta las pymes van a necesitar un compliance officer”.  Agregó que “no tener un programa de compliance resta valor”. 

En esta línea, Michael Munro, Global Compliance Officer de Odebrecht señaló que “cuando se trabaja en un escenario así hay que entender a la organización en la que se va a implementar un programa de compliance”. En el caso de Odebrecht señaló que “fuimos absolutamente transparentes con la información que teníamos en ese momento sobre corrupción, pero fue una situación sin precedente. En 6 / 8 meses ya habíamos difundido todos nuestros hechos de corrupción en todo el mundo. Fue un shock”, señaló.

En el momento en que sucedia el desafuero y detención del ex Ministro Julio de Vido, Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción, comenzaba su presentación en el Congreso: “es impactante que en menos de 24 meses todo se moviera y esto esté sucediendo”.  Continúo haciendo referencia que se ahorraron “32.000 millones de pesos en contrataciones en un año” y, al ser consultada sobre la posibilidad de un lava jato argentino, respondió que “cada país hace lo que puede con las instituciones que tiene”.

Con respecto a la Ley de responsabilidad penal empresaria señaló “los diputados me prometieron que la van a sancionar el 1 de noviembre, será implementada y regulada por nuestra oficina”. Agregó que esta Ley es una herrmienta fundamental para reducir el riesgo pais y seguir avanzando en el índice de Anticorrupción de Transparencia Internacional.

A modo de cierre señaló: “cuando llegamos a la Oficina no habia expediente electrónico. Hoy estamos seguros que vamos a poder llevar el 100% del trabajo al expediente elctrónico. Debemos cambiar una cultura y prácticas”.

En este contexto, Silvina Bruggia, directora del Negocio Financiero y de Riesgo Corporativo de Thomson Reuters en Latinoamérica, quiene estuvo a cargo del cierre del encuentro resaltó que “para afrontar los desafíos de Compliance es muy importante que las empresas estén interiorizadas con lo que pasa a nivel mundial y accedan a información actualizada y confiable de otros países con los que tengan una relación comercial.  En este marco, la digitalización y la automatización ayuda a que se generen programas de cumplimiento más eficientes que permitan encontrar las respuestas confiables para tomar la decisión adecuada. Segun la encuesta realizada por Thomson Reuters durante el Congreso, el 80% de los referentes del Compliance sienten que sus empresas estan transitando un proceso de maduración para afrontar el impacto de las nuevas tecnologías en la forma de hacer negocios

En relación al fútbol internacional, Graciela Garay, Ethics & Compliance Officer de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), aportó una mirada particular al decir que: “estamos en el campo de guerra. Los temas de Compliance siempre son una oportunidad y un desafio inicial y de todos los días”. Agregó que “construir una nueva insititución y generar y reiventar mas valor, son hoy los ejes de trabajo de la Confederación. Eso incluye debida dilegenica a funcionarios, sponsors y proveedores, entre otros”.

Por su parte Héctor Gadea Benavides, socio del Estudio Benites, Forno & Ugaz señaló que “los abogados tienen que cambiar la forma de trabajar. Deben incluir más tecnología, deben usar Big Data”. Agregó que quienes tengan un programa de compliance bueno tendrán más ventaja competitiva y mejorarán sus ventas”.