Goldman cree que las tensiones de Irán representan una amenaza a largo plazo para el suministro de petróleo

Goldman Sachs cree que si bien la producción de petróleo de la región del Kurdistán está potencialmente en riesgo debido a un enfrentamiento con Irak, las tensiones entre Estados Unidos e Irán seguían siendo una amenaza más grande y de mayor duración para el suministro mundial.
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Al mercado del petróleo ha vuelto una prima de riesgo, impulsando los precios globales, ya que la escalada de los combates en Irak amenaza los suministros, mientras que las tensiones políticas se ciernen entre Estados Unidos e Irán.
"En el caso de Irán, es probable que no haya impactos inmediatos en los flujos de petróleo y sigue habiendo una gran incertidumbre sobre la posible reintroducción de sanciones secundarias de los Estados Unidos. Si fuera así, esperamos que varios cientos de miles de barriles de exportaciones iraníes estén inmediatamente en riesgo", dijo el banco en una nota.
El viernes pasado, el presidente de EE. UU., Donald Trump, se negó a certificar el cumplimiento de Irán del acuerdo nuclear, y el Congreso dejó 60 días para decidir nuevas medidas contra Teherán. Sin embargo, sin el respaldo de otros países, parece improbable que la producción caiga en un millón de barriles por día a los niveles antes de que se impusieran sanciones occidentales al país, dijo Goldman.
"En el caso de Kurdistán, el conglomerado de campos petroleros Kirkuk de 500.000 barriles por día (bpd) está en riesgo con informaciones iniciales de que se han frenado 350.000 bpd, aunque esto no está claro", dijo el banco.
Sin embargo, tanto los bajos costes de producción como los altos ingresos por barril podrían provocar que ambas partes mantengan el flujo de petróleo, agregó.
El aumento de los riesgos geopolíticos, combinado con una mayor demanda y el cumplimiento de un acuerdo liderado por la OPEP para frenar la producción, supone riesgos para su pronóstico de fin de año de 58 dólares por barril para 2018, agregó.