¡Cuidado…los inversores particulares están muy, muy comprados!

Este fin de semana recibí el siguiente mensaje de un importante gestor nacional y amigo: “Alerta máxima. Los datos de posicionamiento inversor muestran altos niveles de largos de los inversores particulares. Creo que es el momento de vender”.
Primero los datos y luego la reflexión.
- Según el último informe de Ned Davis Research, los activos de renta variable presentan actualmente el 40% del total de los activos financieros de los hogares (lectura en EE.UU., aunque similares en otros mercados desarrollados).
- El promedio desde 1951 es el 28,2%.
- Sólo ha habido otra ocasión desde 1951 en el que este porcentaje ha sido superior al actual, a finales de 1990 en plena burbuja financiera, cuando el posicionamiento alcanzó el 47,5% de los activos.
- Todos los techos de mercado de valores en las últimas siete décadas, excepto el de la burbuja tecnológica, se formaron con posicionamientos de los inversores particulares en renta variable por debajo del actual 40%.
- En el techo bursátil de 2007, por ejemplo, el posicionamiento era del 37,1%.
Estos son los datos, ahora la reflexión. Lo primero que habría que preguntarse es, ¿por qué si los inversores particulares están fuertemente comprados es malo para las bolsas?

Hay un idea en los mercados que señala que los techos grandes de mercado se forman cuando las manos fuertes pasan sus posiciones a las manos débiles. Por manos fuertes se entienden a los inversores institucionales, fondos de inversiones, de pensiones o cobertura. Mientras que las manos débiles se identifican con los inversores particulares.
Las manos fuertes tienen mayor capacidad de gestionar información relevante, mejores medios técnicos, mejor formación en sus gestores, y sobre todo, información no pública que tiene un alto valor añadido. Las manos débiles suelen guiarse por la masa, operan en base a información publicada o análisis emitidos. Información que ya está descontada en los mercados y que ya ha era conocida por las manos fuertes mucho antes de su publicación. Las manos fuertes tienen alta capacidad de compra y venta, y poder de fijación y manipulación de precios.
Los inversores institucionales necesitan que las noticias sean buenas, y que el optimismo inversor sea alto para poder distribuir sus altas posiciones en renta variable. En el análisis técnico esa distribución tiene gráficas conocidas por todos. Cuando el posicionamiento de los inversores particulares es elevado, se entiende que ya se ha producido ese traspaso, y que por tanto, los mercados pueden dejar de estar sostenidos artificialmente. Puedo asegurarles en base a mi experiencia personal, que ese proceso de sostener un valor o un índice para poder vender las carteras institucionales se produce con cierta frecuencia.
En resumen, el alto nivel de posicionamiento en renta variable del inversor particular presenta un claro sesgo negativo para las bolsas. Es cierto que este no es un indicador de corto plazo, y que este proceso de distribución aún puede extenderse algún tiempo más, pero sí sugiere que nos encontramos en las últimas etapas de un mercado alcista. Tengan mucho cuidado.


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