CREARON UN "TANGO" MÁS BARATO Y FÁCIL DE USAR Y AHORA FACTURAN $ 5 MILLONES

En la Argentina, el 99 por ciento de las empresas son Pyme,según los últimos datos comunicados por el Ministerio de Producción de la Nación. A lo largo y ancho del país, la administración diaria de una micro o pequeña empresa insume la mayor parte del tiempo de los dueños y emprendedores, limitando la capacidad de innovación, las ventas y la calidad del producto o servicio. Y si bien las Pyme son las empresas que constituyen la columna vertebral del mercado nacional, no tienen una opción a medida para gestionar su negocio. Actualmente, la oferta de soluciones para este tipo de empresas es muy limitada o requiere de una gran inversión, que muchas veces no pueden costear.
El desarrollo de soluciones en la nube permite reducir enormemente los costos y acercar soluciones de gran calidad a estas empresas. Así es como nace Contagram, una plataforma de administración en clave de pequeña y mediana empresa de la mano de tres amigos—Juan Cruz Albani (30), cofundador, CFO y economista; Tomás Spada (31), cofundador, CEO e ingeniero industrial; y Patricio Bosch (30), cofundador, COO y abogado— que tenían experiencia en ese tipo de empresas y querían emprender juntos.“Bosch tuvo una franquicia de Subway y sufrió en carne propia no saber de números y no poder administrar bien. Albani, que tuvo varios emprendimientos de leasing y finanzas para Pyme, confirmó que sucedía muy a menudo. Y yo, que venía del lado tecnológico pero no había trabajado con Pyme, conocía técnicamente lo que se estaba usando en los Estados Unidos. Hace mucho veníamos pensado en emprender juntos y en este problema encontramos el nicho”, relata Spada.
De esa conjunción de backgrounds nació el producto.Contagram es una plataforma en la nube que permite a las empresas llevar su contabilidad, emisión de facturas, cobros y demás quehaceres diarios. El software tiene un grado de dificultad muy bajo y es muy intuitivo; el emprendedor solo ve lo primordial.“Hay una barrera de entrada en el software contable. Tango, por ejemplo, está pensado para empleados con formación y entonces el pequeño empresario termina siempre utilizando herramientas más arcaicas. Pensamos que el producto sea gratis para que los argentinos, acostumbrados a usar Excel o una libreta de papel, lo prueben.”, desarrolla Spada. En este sentido, la idea era hacer algo parecido a Tango pero promocionarlo como una versión más sencilla, liviana y fácil de usar. “La plataforma está pensada para el dueño del negocio y no para su contador; queremos solucionarle la vida al emprendedor. Por eso no aparecen palabras como balance o asiento contable”,sintetiza.

En números
Fundación: 2015
Inversión inicial: US$ 120.000
Facturación (proyectada): $ 5 millones
Socios: 3

Los usuarios de la plataforma pueden administrar eficientemente susinventarios, cajas, bancos, tarjetas de crédito, deudas, ventas, compras y gastos, obteniendo de esta forma reportes de losindicadores claves del negocio.“No se descarga nada, está en la nube,se accede desde cualquier dispositivo solo con un mail y contraseña”, explica otro de los emprendedores, Albani.Entre otras cosas, el software, programado en Ruby on Rails, ofrece sistemas de facturación,resú- menes para contadores,stock, cobros y deudas. La seguridad, dicen desdeContagram, la garantizan los servidores de Amazon Web Services.

Un modelo de negocios

La aplicación llegó al mercado en 2015, y como ninguno de los fundadores era especialista en programación, dejaron la versión beta en manos de la difunta Software Factory de estudiantes del ITBA, Red Mint Labs, y durante la fase de maduración de la idea recogieron el feedback de las Pyme con presentaciones rústicas en Power Point. Los US$ 90.000 iniciales que dieron vida a la empresa salieron de los bolsillos de los emprendedores. El proceso de puesta a punto del proyecto les llevó un año hasta el lanzamiento del producto mínimo viable. Tuvo buena recepción; tanto que su uso se amplió más allá del mundo emprendedor. “Pensamos que lo iban a usar mucho los vendedores; gente que se siente cómoda en el piso pero no administrando. Pero tenemos clientes bien variados, desde peluquerías hasta consultorios médicos, estudios de abogados o agencias”, comenta el ingeniero. El otro impulso llegó de la mano de un vecino cuando en 2015 ganaron Startup Chile. “Eran US$ 30.000 que pensábamos usar para abrir negocios allá pero no llegamos y lo destinamos a afianzarnos en la Argentina.
Nos presentamos porque nos interesaba tantear la internacionalización de Contagram y porque necesitábamos fondos. Además, el evento te da chapa, te da entidad entre los inversores”, desarrolla Spada. Hoy tienen 600 clientes de diversos rubros, como el espacio de coworking La Maquinita o la empresa de accesorios Vestir tu maleta.

Spada, Alabani y Bosch, fundadores de Contagram

Esos clientes tienen acceso completo a la plataforma y pagan cuando usan el software. “Queríamos que todas las empresas tuviesen acceso a las herramientas; no queríamos limitar eso. Entonces decidimos no cobrar un fee básico sino por cantidad de operaciones”, explica el founder. Contagram toma en cuenta la estacionalidad, las ventas y otras variables típicamente sensibles para las Pyme y por eso ofrecen tres planes: uno “Emprendedor”, para 150 operaciones, otro “Pyme”, de hasta 250 operaciones y uno “Empresa”, que tiene operaciones ilimitadas. El acceso a la plataforma es irrestricto y luego pagan según la categoría: $ 600, $ 800 y $ 1.100 respectivamente. “Queremos acompañar a las empresas cuando crecen y darles aire cuando no”, dice Spada. ¿Cómo compiten contra otras grandes marcas de software contable?“Nosotros vendemos todo por internet. Es un servicio automatizado por lo que nuestro diferencial es la atención; respondemos el chat 24 horas todos los días”, dice Spada.
Para el futuro, la empresa quiere mantener el ritmo de la innovación agregando funciones que las Pyme demandan más: botones de e-Commerce, abonos recurrentes, funciones relacionadas con finanzas y vínculos funcionales con entidades como Afip. Los emprendedores estiman que es un momento agridulce para el negocio. “Por un lado, con este gobierno estodo másfácil, los fondos quieren invertir y hay facilidades. Por otro, a nosotros nos mueve mucho la aguja cuando las Pyme cierran aunque, por ahora, el porcentaje de negocios que perdimos por ese motivo fue bajo”, admite Spada. De todas formas, cerrarán un buen año: proyectan una facturación cercana a los $ 5 millones, septuplicando la cifra del año anterior.




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