EL IPHONE LEGAL SALDRÍA $45.000 Y HAY UN BUEN ARGUMENTO FINANCIERO PARA COMPRARLO

Hay mucha especulación alrededor del nuevo iPhone: qué cuándo empezará a venderse, si vendrán todas las nuevas versiones al país, cuánto saldrá. Se supo casi el mismo día del lanzamiento que quienes ofrecen el iPhone legal desde principios de este año --carriers como Claro y retailers como Frávega-- traerán los nuevos flagships de Apple hacia fin de año pero no mucho más. Cuánto costará cuando se le sumen los impuestos por ser un celular no fabricado en el Tierra del Fuego, parece ser la gran incognita. 
Algunos ya se animaron a un cálculo. Ayer, Clarín estimó que, si se usa el mismo esquema que se utilizó con modelos anteriores, el iPhone X más básico, el de 64 GB que está a US$ 999 en los Estados Unidos, podría arañar los $46.400 en el país. Para el caso de modelos con mayor capacidad de almacenamiento, habrá que desembolsar la friolera de $53.300 según calculó el diario. Bastante: son 5,3 salarios mínimos según los mide el Indec. Para algunos será más barato comprar un pasaje (se consiguen, en oferta, por alrededor de $13.000), invertir en la estadía y comprarlo allá que aventurarse a desembolsar el dinero aquí. 

El problema del iPhone legal

Con esos precios, es legitimo preguntarse quién podría desembolsar ese dinero para hacerse de un teléfono que sale más del doble que los más caros del mercado y que también podrá encontrarse --más caro que en los Estados Unidos pero más bajo que en los retailers oficiales-- en cuentas de MercadoLibre. 
En principio, no serán muchos. Como adelantamos en una nota de agosto, el iPhone "legal" compone un porcentaje mínimo del mercado de smartphones local. ¿La razón? No hay mucha oferta: al ser tan reciente y habiendo tantos impuestos en la cadena, los carriers y retailers no se juegan con muchos smartphones. Traen y los venden todos, le dijo a Infotechnology una fuente cercana a esas compañìas, pero el número no es significativo respecto a otras marcas que se consiguen localmente como Samsung, Motorola o LG. 
Sin embargo, hay una motivación financiera que mueve a ciertos sectores a pagar un sobreprecio por productos premium como el nuevo iPhone: las cuotas. Imposibilitados de viajar al exterior y con cuotas que, a veces, exceden el año y medio, "no duele" tanto hacerse de un producto deseado como el iPhone. Poder financiarlo es, para algunos, razón suficiente como para hacerse de un headset incluso si hay que pagar algún interés aunque, en general, los vendedores apuestan al 0% de CFT. 


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